La industria forestal uruguaya comenzó a proyectar regionalmente una etapa que va más allá de la producción de madera aserrada. Arboreal presentó en las 40ª Jornadas Forestales de Entre Ríos, realizadas en Concordia, su experiencia en Mass Timber y construcción industrializada con madera, mostrando cómo una cadena que comienza en las plantaciones de pino puede avanzar hacia productos estructurales de ingeniería como CLT y GLT. La participación uruguaya en uno de los encuentros forestales de mayor trayectoria de Argentina pone el foco en un desafío estratégico para el sector: transformar una proporción creciente de la madera disponible en productos de mayor valor agregado.
La presencia de Uruguay fue destacada el 24 de septiembre por Argentina Forestal, medio especializado argentino, en la cobertura de las jornadas desarrolladas en la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Concordia. El encuentro reunió durante el jueves 24 y viernes 25 a investigadores, técnicos, empresas e instituciones vinculadas a la actividad forestal y forestoindustrial de Argentina y la región.
Dentro del programa, → Arboreal participó con la presentación denominada “Desarrollo Forestal sostenible basado en la naturaleza: Mass Timber para el bienestar de las personas y el planeta”, a cargo de Isabel Loza Balbuena y Carlos Mazzey.
La propia compañía confirmó su participación en el encuentro y planteó como eje el potencial del Mass Timber para generar soluciones de mayor valor agregado a partir de un recurso forestal renovable. Loza Balbuena integra el área de Sostenibilidad y Cambio Climático de la empresa, mientras Mazzey está vinculado a la Oficina Técnica especializada en Mass Timber.
De producir madera a desarrollar componentes para edificios
El Mass Timber representa un cambio importante dentro de la lógica industrial forestal. En lugar de comercializar exclusivamente tablas u otros productos primarios, la madera pasa por procesos adicionales de clasificación, secado, ingeniería, encolado, prensado, diseño y mecanizado para convertirse en elementos estructurales preparados para formar parte de una construcción.
Entre estos productos se encuentran el CLT —madera contralaminada— y el GLT o madera laminada encolada. Ambos permiten fabricar paneles, vigas y otros componentes estructurales que posteriormente pueden mecanizarse mediante equipos de control numérico de acuerdo con el diseño específico de cada proyecto.
La diferencia económica es relevante: la cadena deja de terminar necesariamente en el aserradero y puede incorporar ingeniería, arquitectura, diseño estructural, procesamiento CNC, prefabricación, logística especializada y montaje. Es precisamente en esas etapas adicionales donde aparecen nuevas posibilidades de conocimiento, empleo especializado y valor agregado.
Tacuarembó concentra una capacidad industrial poco habitual en la región
Arboreal opera en Tacuarembó una planta integrada que combina aserrío de pino y fabricación de productos de madera estructural. Según información de la propia compañía, su aserradero dispone de capacidad para producir aproximadamente 240.000 metros cúbicos anuales de tablas secas y clasificadas.
A esa primera transformación se suma una capacidad declarada de aproximadamente 50.000 metros cúbicos anuales de productos Mass Timber, incluyendo CLT y GLT. Las cifras corresponden a capacidades informadas por la empresa y permiten dimensionar el salto industrial respecto de la exportación de madera con menores niveles de procesamiento.
La integración entre aserradero y producción estructural es particularmente significativa porque permite seleccionar y preparar la materia prima desde las primeras etapas industriales de acuerdo con los requisitos posteriores de ingeniería.
La empresa complementa la instalación de Tacuarembó con una Oficina Técnica en Montevideo integrada por profesionales especializados. De esta manera, una parte creciente del valor del producto puede surgir no solamente del procesamiento físico de la madera, sino también del conocimiento incorporado antes de que los componentes lleguen a la obra.
El pino uruguayo encuentra una nueva cadena de transformación
El desarrollo resulta especialmente relevante para Uruguay porque amplía las posibilidades industriales de las plantaciones de pino existentes principalmente en el norte y noreste del país. Durante años, una parte importante de la discusión forestal estuvo concentrada en la disponibilidad de materia prima y en la capacidad de los aserraderos para colocar madera en mercados externos.
La incorporación de productos estructurales agrega otra pregunta: cuánto de esa madera puede continuar transformándose dentro del país antes de llegar al comprador final.
En ese escenario, la calidad de la troza, las características de la madera, el manejo silvícola y la clasificación estructural pasan a estar relacionadas directamente con las necesidades de una industria que requiere materia prima con especificaciones determinadas.
La construcción con madera puede generar así una relación más estrecha entre el bosque y el producto final. Las decisiones tomadas durante la plantación, manejo, poda y cosecha influyen posteriormente sobre las alternativas industriales disponibles para esa madera.
Una vitrina regional para la tecnología desarrollada en Uruguay
La presentación en Entre Ríos adquiere relevancia adicional por el perfil del encuentro. Las Jornadas Forestales de Entre Ríos llegaron en 2026 a su edición número 40 y su programa combinó silvicultura, sanidad forestal, inteligencia artificial, energía, industria y nuevas aplicaciones de la madera.
La agenda incluyó, además, otra participación uruguaya: Santiago Ferrando presentó experiencias concretas de aplicación de inteligencia artificial al sector forestal. La presencia de especialistas uruguayos en áreas de digitalización y construcción industrializada muestra una dimensión diferente de la inserción regional del sector.
En el caso de Arboreal, el interés excede la promoción de un producto. La construcción con Mass Timber necesita desarrollar simultáneamente conocimiento técnico, proyectistas, calculistas, arquitectos, proveedores, normativas, sistemas de certificación y empresas capaces de ejecutar las obras.
Presentar la experiencia uruguaya ante profesionales y empresas de una región forestal argentina como Entre Ríos permite insertar esa capacidad industrial dentro de un mercado regional con disponibilidad de madera, tradición forestoindustrial y potencial para ampliar la construcción en madera.
La escala industrial obliga a mirar más allá del mercado uruguayo
La capacidad instalada también plantea un desafío comercial. El mercado uruguayo puede desarrollar una mayor utilización de madera estructural, pero su escala es limitada frente al volumen que puede producir una planta industrial orientada a Mass Timber.
Por esa razón, la internacionalización forma parte necesariamente del modelo. La empresa informa que actualmente exporta madera a numerosos mercados y ha comenzado a posicionar internacionalmente su capacidad en CLT y GLT.
La proyección regional hacia Argentina y otros países puede convertirse en una de las vías de crecimiento, junto con mercados más distantes. En todos los casos, competir implica cumplir especificaciones técnicas, certificaciones, exigencias estructurales, logística y condiciones comerciales diferentes de las correspondientes a productos forestales de menor transformación.
Una señal para la próxima etapa forestal uruguaya
La experiencia presentada en Concordia permite observar una de las posibles direcciones de la próxima etapa de la forestación uruguaya. El crecimiento futuro de la cadena no depende solamente de aumentar la superficie plantada o el volumen de madera producido, sino también de definir qué productos pueden fabricarse con ese recurso.
Mass Timber no sustituye a los mercados tradicionales de madera ni significa que toda la producción forestal pueda orientarse a construcción. Se trata de una alternativa industrial específica que exige determinadas características de materia prima, tecnología, ingeniería, certificaciones y mercados.
Sin embargo, su desarrollo introduce una variable importante para Uruguay: una misma hectárea forestal puede alimentar cadenas industriales con niveles muy diferentes de transformación y conocimiento incorporado.
El desafío consiste entonces en conectar la producción forestal con aserraderos eficientes y, posteriormente, con industrias capaces de avanzar hacia componentes, sistemas constructivos y soluciones de ingeniería. Esa integración permite que una proporción mayor del proceso productivo ocurra dentro del país.
Que una empresa uruguaya presente esa experiencia en un encuentro forestal de referencia de Argentina es también una señal del cambio de posicionamiento. Uruguay continúa siendo productor de materia prima forestal y celulosa, pero comienza a mostrar en la región capacidades asociadas a otra etapa de la cadena: transformar madera, incorporar ingeniería y participar directamente en la construcción industrializada.
Fuentes principales
Argentina Forestal. (2026, 24 de septiembre). Concordia reúne al sector forestal del país en las 40ª Jornadas Forestales de Entre Ríos.
Maderamen. (2026, 23 de septiembre). Jueves y viernes, Jornadas Forestales de Entre Ríos en Concordia.
Arboreal. (2026). Información institucional sobre aserradero, Mass Timber y capacidad industrial.
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes empresariales y medios forestales internacionales, con contextualización sobre la transformación industrial de la madera uruguaya. 26 de septiembre de 2026.
