
El informe de → URSEA registró para setiembre un aumento intermensual de 10,72% en el Precio de Paridad de Importación (PPI) de la nafta Súper 95 y de 13,23% en el gasoil 50-S, en los valores de referencia sin impuestos. La evolución presiona sobre los precios de octubre, aunque las cifras del PPI no determinan por sí solas el precio final en surtidor.
Maersk, CMA CGM, Hapag-Lloyd, ONE y Cosco Shipping Lines pidieron al Poder Ejecutivo una mediación activa ante las interrupciones en TCP. En una carta enviada a seis ministerios, advirtieron sobre cancelaciones, cambios de itinerario y pérdida de trasbordos, y señalaron un posible daño a la imagen de Uruguay como plataforma logística.
→ Maersk, → ONE, → CMA CGM, → Cosco Shipping Lines y → Hapag-Lloyd pidieron al Gobierno una mediación activa ante las interrupciones en la → Terminal Cuenca del Plata (TCP). La advertencia pone el foco en la previsibilidad logística y en el riesgo de que Montevideo pierda servicios de trasbordo; la negociación laboral seguía abierta al cierre del lunes.
La discusión sobre cómo producir alimentos sin separar esa actividad de los objetivos ambientales está modificando las políticas agropecuarias en distintos países. Escocia ofrece un caso concreto: su nuevo esquema de apoyo rural incorpora simultáneamente objetivos de producción de alimentos, sostenibilidad económica, reducción de emisiones, restauración de la naturaleza y fortalecimiento de las comunidades rurales. El modelo no es directamente trasladable a Uruguay, pero plantea una cuestión relevante: las políticas ambientales y productivas pueden diseñarse como partes de una misma estrategia.
Categoría: Economía y mercados
Publicado: 28 de septiembre de 2026
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Paraguay sumará una inversión de aproximadamente US$ 200 millones para desarrollar una plataforma forestal de gran escala que combinará plantaciones comerciales, restauración de bosque nativo, producción de madera y créditos de carbono. El proyecto será impulsado por → J.P. Morgan Natural Capital junto al Grupo Robinson y tiene un componente particularmente relevante para la región: el objetivo de largo plazo no es solamente producir madera, sino procesarla en Paraguay y avanzar hacia productos de mayor valor agregado para el mercado interno y la exportación.
El anuncio fue realizado por el presidente paraguayo Santiago Peña durante el Paraguay Investment Forum NYC 2026, en Nueva York, y posteriormente confirmado por → J.P. Morgan Asset Management y por el → Ministerio de Industria y Comercio de Paraguay.
El capital comenzaría a desplegarse a inicios de 2027. La iniciativa será desarrollada por J.P. Morgan Natural Capital en asociación con Grupo Robinson, socio paraguayo que aportará conocimiento local y experiencia en los sectores agropecuario y forestal.
La confirmación directa de J.P. Morgan permite dimensionar la escala del inversor que ingresa al sector forestal paraguayo. Su división Natural Capital administra más de 1,5 millones de acres —unas 607.000 hectáreas— en tres continentes y supervisa aproximadamente US$ 11.000 millones en activos para inversores institucionales.
El proyecto plantea un modelo que combina diferentes fuentes potenciales de valor. La información oficial confirma el establecimiento de bosques comerciales, restauración de bosque nativo y producción sostenible de madera de alta calidad, además de productos de madera y créditos de carbono.
Para los créditos de carbono, las autoridades paraguayas señalaron que se prevé trabajar bajo estándares aplicables, participación de las comunidades y mecanismos de verificación independiente. Es un componente relevante porque incorpora los activos ambientales a la estructura económica de una inversión forestal cuyo horizonte productivo es necesariamente de largo plazo.
Informaciones sectoriales difundidas en Paraguay sitúan la primera etapa en el entorno de 20.000 hectáreas. La comunicación oficial de J.P. Morgan consultada por ICI Forestal confirma la inversión total, los componentes productivos y el inicio previsto del despliegue de capital, aunque no especifica en ese comunicado la superficie inicial.
Más allá del monto de la inversión, el elemento que puede tener mayor importancia para la estructura forestal paraguaya aparece en la etapa posterior. Los socios establecieron como visión de largo plazo procesar localmente la madera, agregar valor en origen y fabricar productos terminados destinados tanto al mercado paraguayo como a la exportación.
Cristina Goralewski, presidenta del → Instituto Forestal Nacional (Infona), destacó precisamente ese aspecto al analizar el proyecto: el objetivo es que la madera producida no salga exclusivamente como materia prima, sino que pueda transformarse localmente y exportarse como productos industrializados.
La diferencia es sustancial. Una inversión concentrada únicamente en plantaciones genera actividad en viveros, silvicultura, manejo, cosecha y transporte. Incorporar aserrío y otras transformaciones posteriores amplía la cadena hacia ingeniería, mantenimiento, automatización, energía, logística industrial y comercialización de productos con mayor procesamiento.
La secuencia anunciada también permite comprender el horizonte temporal del proyecto. El capital comenzará a desplegarse en 2027, pero la industrialización deberá acompañar el crecimiento y maduración de la base forestal. No se anunció todavía una fábrica determinada, su ubicación, capacidad productiva, tecnología ni calendario de construcción.
Por lo tanto, los US$ 200 millones deben interpretarse como la inversión anunciada para desarrollar la plataforma forestal y sus diferentes componentes, y no como el presupuesto de una planta industrial ya definida. La transformación de la madera constituye una estrategia expresamente anunciada para la evolución posterior del proyecto.
Ese enfoque es característico de inversiones forestales institucionales: primero debe desarrollarse y manejarse el activo biológico y, a medida que aumenta la disponibilidad de madera, se generan las condiciones para incorporar capacidad industrial asociada.
El proyecto se inserta en una etapa de expansión de la actividad forestal paraguaya, que busca atraer capital internacional y al mismo tiempo aumentar el procesamiento interno. Para el gobierno, la iniciativa forma parte de una estrategia que pretende extender las inversiones productivas hacia las zonas rurales y generar empleo fuera de los principales centros urbanos.
La propia presidenta del Infona identificó un efecto que trasciende las plantaciones: una operación de esta escala demandaría viveros, plantines, servicios técnicos, profesionales forestales, contratistas, transporte y proveedores, además de la actividad que posteriormente podría generar la industria.
El ingreso de un administrador internacional especializado en timberland también introduce otra dimensión. J.P. Morgan Natural Capital informó que en marzo de 2025 cerró su Forest & Climate Solutions Fund II después de captar US$ 1.500 millones; incluyendo mandatos separados, el capital reunido para esa estrategia alcanzó US$ 2.300 millones.
Para Uruguay, el movimiento paraguayo merece atención más allá de la competencia por inversiones. Ambos países están construyendo cadenas forestales a partir de condiciones diferentes y se encuentran en etapas distintas de desarrollo industrial.
Uruguay dispone de una base forestal madura, dos grandes plantas de celulosa de UPM, la planta de Montes del Plata y una industria de madera sólida que está aumentando su capacidad en el norte del país. Paraguay, en cambio, está expandiendo rápidamente su superficie productiva y busca que las nuevas plantaciones sean acompañadas por industrias capaces de transformar esa madera dentro de su territorio.
La inversión anunciada agrega además un actor financiero global a esa evolución. Si el proyecto completa su trayectoria desde la plantación hasta la industrialización, Paraguay podría aumentar en los próximos años su participación regional como productor y exportador de madera procesada.
Para el Mercosur, el proceso puede significar al mismo tiempo competencia y complementariedad: más disponibilidad regional de madera, nuevas industrias, mayores flujos logísticos y una creciente necesidad de acceder a mercados internacionales capaces de absorber productos forestales con mayor valor agregado.
La llegada de J.P. Morgan Natural Capital a Paraguay muestra además cómo está evolucionando el financiamiento forestal. En una misma plataforma aparecen producción de madera, restauración, carbono, activos naturales e industrialización futura.
Para Paraguay, el desafío será convertir esa disponibilidad de capital en una cadena productiva capaz de sostenerse durante varias décadas y transformar progresivamente una mayor proporción de su madera dentro del país.
Para Uruguay, donde la discusión forestal también comienza a desplazarse desde cuánto plantar hacia qué madera producir y qué industrias desarrollar, el proyecto paraguayo constituye una referencia regional que conviene seguir de cerca.
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Mapa: Windy · modelo ECMWF. El mapa muestra pronósticos; las advertencias oficiales se consultan en INUMET. Si el mapa no carga, utilice los enlaces de consulta.