El acuerdo entre el MIEM, Antel y las instituciones públicas de educación terciaria reutilizará la estación terrena de Manga y un laboratorio de electrónica. El Gobierno prevé trabajar con servicios satelitales y procesamiento de imágenes; su aplicación al sector forestal todavía no fue definida.
Uruguay dio un paso para organizar capacidades nacionales en tecnologías espaciales con la creación de un polo que reunirá infraestructura pública, investigación académica y formación técnica. El convenio fue firmado el 28 de setiembre por el → Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), → Antel, la → Universidad de la República (Udelar), la → Universidad Tecnológica (UTEC) y la → Dirección General de Educación Técnico Profesional (UTU).
El Polo de Tecnologías Espaciales funcionará en la Estación Terrena de Manga, en Montevideo. La infraestructura incluye una antena satelital de 32 metros de diámetro que será reacondicionada, además de un laboratorio para el desarrollo de la industria electrónica en el edificio Alberto Candeau. La iniciativa también prevé integrar servicios satelitales, investigación, formación especializada y procesamiento de imágenes.
Infraestructura pública y capacidades locales
Según el convenio, el MIEM tendrá a su cargo la conducción estratégica y aportará el financiamiento inicial; Antel pondrá a disposición infraestructura y podrá sumar recursos técnicos, humanos y financieros. La Udelar, la UTEC y la UTU impulsarán la investigación, la formación y la participación de estudiantes, docentes e investigadores en los proyectos.
La ministra Fernanda Cardona señaló que la estación permitirá generar imágenes del territorio, los cultivos y fenómenos climáticos, entre ellos El Niño. El anuncio también menciona aplicaciones vinculadas con comunicaciones satelitales, radioastronomía y análisis de imágenes. La creación del polo busca fortalecer capacidades nacionales y conectar el conocimiento con necesidades productivas.
Una oportunidad para el sector forestal
El convenio no anuncia un programa específico para plantaciones o bosques. Sin embargo, la capacidad de procesar imágenes satelitales podría abrir, a futuro, herramientas para el seguimiento de plantaciones, cambios en la cobertura del suelo y alertas tempranas de incendios. Esa posibilidad dependerá de los proyectos que definan las instituciones y de los datos que se incorporen al polo.
La iniciativa convierte equipamiento existente en una plataforma de investigación y desarrollo tecnológico. Su alcance productivo se medirá por los proyectos que logre impulsar y por la capacidad de traducir la información satelital en soluciones aplicables a distintas actividades, incluida la gestión forestal.
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