Uruguay cuenta con industrias consolidadas de celulosa, madera aserrada y plywood, mientras comienza a desarrollar productos de ingeniería de mayor transformación. Sin embargo, todavía existe un grupo de industrias de tableros de madera con escasa o nula presencia productiva a gran escala en el país. MDF, MDP, tableros de partículas y OSB aparecen ahora dentro de la discusión sectorial como posibles destinos para madera de pequeño diámetro, residuos y subproductos que podrían ampliar el aprovechamiento industrial del recurso forestal.
La posibilidad fue planteada recientemente por Álvaro Molinari, CEO de → Lumin, durante el Desayuno Forestal 2026 organizado por la Sociedad de Productores Forestales. El ejecutivo señaló que Uruguay dispone actualmente de materia prima de diámetros finos que podría utilizarse para desarrollar productos como particleboard, MDF, MDP y OSB, además de proyectos de biomasa.
La afirmación no significa que existan actualmente proyectos confirmados para instalar plantas de esas características. Sí coloca sobre la mesa una pregunta industrial relevante: si Uruguay continúa aumentando su capacidad de aserrío y transformación mecánica, ¿qué nuevos procesos podrían utilizar competitivamente las fracciones de madera que no terminan convertidas en tablas, plywood o productos estructurales?
Una materia prima diferente para otra industria
Los tableros reconstituidos tienen una característica especialmente interesante para una cadena forestal en expansión: no requieren necesariamente las mismas trozas de mayor diámetro y calidad utilizadas para producir madera aserrada, chapas o determinados productos estructurales.
Los tableros de partículas y MDP utilizan partículas de madera que son clasificadas, secadas, mezcladas con resinas y posteriormente prensadas. El MDF se fabrica a partir de fibras de madera obtenidas mediante procesos de desfibrado, mientras que el OSB utiliza virutas o hebras de dimensiones mayores que se orientan en diferentes direcciones antes del prensado para obtener un panel con características estructurales.
Esto permite aprovechar materias primas diferentes de las requeridas por un aserradero convencional: madera de menor diámetro, determinadas fracciones provenientes del manejo forestal y subproductos de otros procesos industriales pueden formar parte del abastecimiento, dependiendo de la tecnología y especificaciones de cada planta.
Más aserraderos también significan más subproductos
La expansión de la transformación mecánica que actualmente ocurre en Uruguay agrega otra dimensión al análisis. Nuevas capacidades de procesamiento de pino están siendo desarrolladas en Rivera y Tacuarembó, mientras la nueva planta de plywood de Lumin en Melo amplía significativamente la transformación de madera en Cerro Largo.
Una planta de madera sólida no convierte la totalidad de la troza en el producto principal. Corteza, chips, aserrín, recortes y otras fracciones aparecen durante las distintas etapas del proceso. Parte de esos materiales ya tiene destinos energéticos o industriales, pero una expansión del volumen procesado puede modificar tanto su disponibilidad como la escala a la que resulta posible pensar nuevas alternativas.
En ese sentido, el desarrollo de una nueva industria no debería evaluarse solamente por la existencia de árboles disponibles. El análisis debería considerar conjuntamente madera de pequeño diámetro, subproductos de aserraderos y otras industrias, costos de recolección, clasificación, secado y transporte, además de la competencia que pueda existir con usos energéticos actuales.
MDF, MDP, particleboard y OSB no son el mismo producto
Aunque suelen agruparse bajo la denominación general de tableros, cada producto responde a tecnologías y mercados diferentes. MDF y MDP tienen una fuerte vinculación con muebles, equipamiento interior, carpintería y terminaciones. Los tableros de partículas ocupan diferentes segmentos de mobiliario y construcción, mientras que el OSB tiene una presencia especialmente importante en sistemas constructivos, cerramientos, pisos, techos y construcción industrializada en madera.
Esta diferenciación es importante para Uruguay. La existencia de materia prima por sí sola no garantiza la viabilidad de ninguna de estas industrias. Una planta necesita alcanzar determinada escala, asegurar abastecimiento estable, disponer de energía competitiva y desarrollar mercados capaces de absorber la producción.
También intervienen factores tecnológicos y ambientales. Secado, desfibrado, preparación de partículas, adhesivos, prensado, recuperación de energía y control de emisiones forman parte de instalaciones industriales considerablemente más complejas que la simple utilización de residuos forestales.
El plywood demuestra que es posible construir un mercado exportador
Uruguay ya cuenta con una experiencia que permite observar cómo un producto forestal de mayor transformación puede insertarse internacionalmente. En 2024 las exportaciones uruguayas de plywood alcanzaron US$ 89 millones, según Uruguay XXI, con Estados Unidos, México y Reino Unido entre sus principales mercados.
Esa capacidad aumentará con la nueva planta de Lumin en Melo. La compañía informa una inversión de aproximadamente US$ 140 millones y una capacidad de 164.000 metros cúbicos de plywood por año. Con la incorporación de la nueva unidad, su capacidad total en Uruguay se aproximará a 500.000 metros cúbicos anuales.
El caso no puede trasladarse automáticamente a MDF u OSB, porque son productos, procesos y mercados distintos. Pero demuestra que la industrialización forestal uruguaya puede superar el mercado interno cuando existe suficiente escala, materia prima adecuada y acceso competitivo a destinos internacionales.
El mercado interno probablemente no sería suficiente
Una cuestión central para cualquier eventual proyecto de tableros sería su escala comercial. Uruguay posee un mercado doméstico reducido en comparación con Brasil, Estados Unidos o los principales mercados europeos. Por esa razón, una inversión industrial de gran porte difícilmente podría analizarse exclusivamente en función del consumo nacional.
La evaluación debería incorporar desde el comienzo una estrategia regional o exportadora: Brasil, Argentina y otros mercados latinoamericanos, además de destinos extrarregionales cuando las características y costos del producto lo permitan.
En ese escenario adquieren importancia los acuerdos comerciales, los aranceles, los costos portuarios y terrestres y las condiciones de acceso a mercados. Uruguay XXI identifica actualmente oportunidades para productos de madera en la Unión Europea y dispone de información comercial que permite analizar importaciones y exportaciones por producto y destino.
La oportunidad todavía necesita números
La disponibilidad de materia prima señalada por el sector constituye un punto de partida, pero todavía faltan elementos para afirmar que Uruguay está en condiciones de recibir inmediatamente una planta de MDF, MDP, particleboard u OSB. Las fuentes públicas consultadas no permiten identificar, a septiembre de 2026, una decisión de inversión confirmada de esa naturaleza.
Antes de considerar viable un proyecto sería necesario cuantificar cuánto material podría suministrarse anualmente, dónde se encuentra, qué especies y características presenta, cuál es su costo puesto en fábrica y qué parte ya posee otros destinos industriales o energéticos.
Después vendría una segunda pregunta: dónde instalar la planta. Una industria que utiliza grandes cantidades de materia prima de relativamente bajo valor unitario necesita minimizar distancias de transporte. La proximidad a bosques y aserraderos puede ser tan importante como el acceso posterior a rutas, ferrocarril y puertos para comercializar el producto terminado.
Una oportunidad para aprovechar mejor el árbol
La importancia potencial de estas industrias está en que permitirían incorporar nuevos escalones a la cadena forestal. La troza de mejor calidad puede orientarse a madera aserrada o productos estructurales; otras fracciones pueden abastecer tableros; determinados subproductos pueden convertirse en materia prima industrial y los restantes residuos mantener destinos energéticos.
Ese concepto de aprovechamiento integral puede aumentar el valor obtenido de cada árbol sin depender exclusivamente de incrementar la superficie plantada. También puede crear relaciones industriales entre empresas que actualmente operan como unidades separadas: lo que para una planta es un subproducto puede convertirse en materia prima para otra.
Uruguay ya está avanzando hacia una mayor transformación de la madera con plywood, remanufactura, CLT, Glulam y madera termomodificada. MDF, MDP, particleboard y OSB representan una posible etapa adicional, pero por ahora deben considerarse oportunidades industriales a estudiar y no proyectos confirmados.
La diferencia es importante. Identificar una oportunidad permite orientar investigación, atraer inversores y cuantificar recursos; convertirla en una industria exige demostrar que existen materia prima, escala, tecnología, logística y mercados suficientes para sostenerla durante décadas.
En el próximo artículo de esta serie, ICI Forestal analizará una pregunta todavía mayor: qué significaría incorporar otras 500.000 hectáreas forestales en Uruguay, qué madera producirían esos bosques y, fundamentalmente, qué industrias podrían necesitarla dentro de 15 o 20 años.
Fuentes principales
Lumin. (2026, 18 de septiembre). “Decisiones de hoy marcan el futuro”, Lumin presente en nueva edición del Desayuno Forestal.
Uruguay XXI. (2025). Forestry Report 2025.
Uruguay XXI. Sistema de Información Estadística de importaciones y exportaciones.
Lumin. (2026). Planta Industrial Melo.
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes empresariales, institucionales y estadísticas. 23 de septiembre de 2026.
