Brasil busca soberanía energética incrementando la mezcla de etanol en la gasolina.
Brasil inició su política de mezcla obligatoria de etanol con gasolina en 1931, con un 5% de alcohol nacional. Fue el punto de partida de una estrategia que se consolidó y que hoy llegaría al 32%.La guerra en Irán ha puesto en jaque al mundo debido a su dependencia petrolera, pero hay países que por ser productores la tienen más fácil, dentro del Mercosur es el caso de Argentina y Brasil.
Distinta es la situación de Paraguay y Uruguay que son cien por ciento dependiente de las importaciones, aunque en ambos hay probabilidades de contar con esa materia prima. Nuestro país está realizando trabajos de prospección sísmica para localizar hidrocarburos en su plataforma marítima y Paraguay tiene un alto perfil petrolero en el Chaco donde se han encontrado indicios de petróleo y gas con áreas prometedoras, concretamente en la cuenca Carandayty (noroeste del Chaco paraguayo), pero los sucesivos gobiernos no han querido o no han podido invertir en exploraciones.
Sin embargo no alcanza con producir petróleo, es importante que los sucesivos gobiernos mantengan una política de Estado coherente y con un rumbo definido.
Argentina se autoabastecen en la producción de crudo, paro no han invertido en infraestructura y deben importar derivados (diésel y gasolina) debido a limitaciones en su capacidad de refinación.
Brasil ha desarrollado una política que ya lleva cien años y está a punto de tomar medidas para superar la dependencia externa.
Hay que considerar que ambos países tienen una altísima demanda interna de gasoil, especialmente en el agro y el transporte.
EL CASO BRASILEÑO.
Más allá de las consideraciones anteriores Brasil está a punto de avanzar en la soberanía energética al elevar al 32% la mezcla de etanol en la gasolina.
El viernes pasado (24/04) se inauguró oficialmente la zafra de caña de azúcar en la ciudad de Uberada, Minas Gerais. En el acto, el titular del Ministerio de Minas y Energía (MME), Alexandre Silveira, comunicó que el gobierno decidió elevar la proporción obligatoria de etanol anhidro en la nafta del 30% al 32%. La iniciativa, denominada E32, será presentada al Consejo Nacional de Política Energética (CNPE), órgano interministerial que asesora al presidente Luiz Lula da Silva en materia energética. La reunión del Consejo se realizará el jueves 7 de mayo.
Medios brasileños han comentado que no es una medida improvisada, sino que hay estudios técnicos que respaldan la viabilidad del E32. Según el ministro, el país cuenta con la infraestructura necesaria, una flota preparada y suficiente materia prima para sostener la nueva mezcla.
La Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP), el organismo regulador federal del sector energético, informó que en 2024 Brasil importó 3.500 millones de litros de gasolina. Un aumento de dos puntos porcentuales en la mezcla obligatoria generaría una demanda adicional de 2.000 millones de litros anuales de etanol, y reduciría la necesidad de importar gasolina en aproximadamente 500 millones de litros por mes (6.000 millones al año), según estimaciones de las asociaciones de productores de caña y etanol, informó BioEconomía.
El MME estima que avanzar en el sentido propuesto permitiría eliminar la dependencia externa para la gasolina: “Con el E32 nos volvemos autosuficientes en gasolina, dando tranquilidad de suministro”.
UNA POLÍTICA DE ESTADO QUE LLEVA TREINTA AÑOS.
Se llega a este punto gracias a un proceso que lleva variaos años, en especial los últimos treinta: “Brasil construyó, con paciencia y con visión, un sistema que hoy le permite girar una llave cuando el mercado global de petróleo se desestabiliza”, agrega BioEconomía.
Esa constancia y coherencia en la política energética resulta en que actualmente el país cuenta con más de 200 ingenios de procesamiento de caña de azúcar, capaces de producir tanto azúcar como etanol según las señales del mercado.
También más de 30 plantas de etanol de maíz ya operativas y otras 55 en construcción.
Por tanto, el sector agropecuario está en condiciones de absorber la demanda adicional que generaría el E32, aun cuando se espera que este año la cosecha sea récord.
Un jugador clave -“la pieza más importante del sistema” evalúa el sitio web citado- no son las plantas sino la flota de vehículos flex fuel que circula en todo Brasil: “Desarrollados desde la década de 1990 y masificados a partir de 2003, estos motores funcionan con cualquier proporción de etanol hidratado y gasolina, incluida la nafta pura o el etanol puro al 100%”, por tanto no habrá problemas porque “esa característica técnica es la que hace que un aumento en el corte obligatorio no genere ningún problema de compatibilidad: los motores brasileños ya están diseñados para tolerar mezclas mucho más altas que las actuales”.
“Nuestros motores son resilientes. Ningún otro país del mundo construyó con tanta prominencia, de forma tan tecnológica, los vehículos flex”, subrayó Silveira, cuyos planes no quedaron allí, también señaló que el país necesita avanzar hacia la autosuficiencia en diésel, otro frente donde la dependencia de importaciones genera vulnerabilidades.
En ese segmento, el biodiesel y el biometano juegan un rol complementario al que el bioetanol cumple en el segmento de gasolinas.
La próxima reunión del CNPE, el 7 de mayo, evaluará la propuesta del E32 y seguramente la aprobará, implementándose condiciones, plazos o permanencia de la política. Por el momento el sector productor ya adelantó su respaldo.
DATOS CLAVE.
Brasil inició su política de mezcla obligatoria de etanol con gasolina en 1931, con un 5% de alcohol nacional, bajo el decreto Nº 19.717 de Getúlio Vargas. Esta norma fue el punto de partida de una estrategia que se consolidó décadas después y que hoy llega al E32.
E32 es la denominación para la gasolina mezclada con 32% de etanol anhidro.
Hasta ahora está vigente la mezcla E30, que sería sustituida si la reunión del CNPE aprueba esa política.
Forma parte de la política que Brasil sobre biocombustibles que comenzó hace un siglo.
En 2015 se puso en marcha el combustible E27 que en 2025 pasó a E30 vigente en la actualidad.
Aplicar la mezcla E32 busca reducir importaciones de gasolina eliminando la dependencia externa.
Menor importación fortalecería la soberanía energética en un momento global de volatilidad en el precio del petróleo y crecientes tensiones internacionales.
También impulsará la industria del etanol, respecto a la cual se prevé un aumento de la demanda anual.
