caf bancoOSE obtuvo del CAF el financiamiento para comenzars con la represa Casupá

La infraestructura elevará reservas de agua dulce de 80 a 200 millones de metros cúbicos y se espera que proteja a la población contra sequías.Obras Sanitarias del Estado (OSE) y el Banco de Desarrollo de América Latina y El Caribe (CAF) concretaron un acuerdo financiero por U$S 130 millones destinado a la construcción de una represa en la localidad de Casupá. El objetivo declarado de la operación es reforzar el suministro de agua potable para la región metropolitana de Uruguay.

La firma del contrato se produjo en el marco de una reorientación de la política hídrica del gobierno actual. La administración de Yamandú Orsi optó por este proyecto en lugar del denominado Neptuno, desarrollado por el consorcio Aguas de Montevideo durante la gestión anterior. La represa de Casupá se presenta como la alternativa seleccionada tras la cancelación del proyecto previo.

Proyecciones de capacidad y plazos según autoridades
De acuerdo con las estimaciones oficiales, la nueva infraestructura permitirá elevar la capacidad de reservas de agua dulce desde 80 hasta 200 millones de metros cúbicos. Este incremento se plantea como una medida para enfrentar escenarios de sequía y otras situaciones de déficit hídrico que afectan la zona.

El presidente de OSE, Pablo Ferreri, se refirió al cronograma durante una conferencia de prensa realizada en las instalaciones de la CAF. Ferreri manifestó que apuntan «a que al final de este período de gobierno la represa esté pronta». El jerarca agregó que el financiamiento obtenido implica obligaciones para la entidad: «No es que este sea un préstamo sin condiciones, aquí se hacen estudios profundos que tienen que ver con el impacto social y el impacto ambiental«.

Se viene un proceso de expropiación de terrenos
A fines del mes de abril, OSE ejecutó la primera expropiación de terrenos destinados a la construcción de la represa. Ferreri explicó las características del procedimiento: «El proceso expropiatorio no es un proceso que directamente se impone, tiene una serie de entrevistas con cada propietario y una parte de negociación por el valor de tierras». Estas declaraciones fueron realizadas el viernes en rueda de prensa.

El primer predio expropiado será utilizado para instalar el obrador, definido como el espacio donde funcionará el centro logístico de la obra. Dicho centro incluirá áreas para almacenamiento de materiales y el despliegue de maquinaria. Ferreri detalló que «OSE ya compró parte de los terrenos más urgentes, que tiene que ver donde se instalará el obrador, una parte ya se compró y la otra en las próximas semanas esperamos ya comprarla».

Según la información proporcionada por el presidente de OSE, el proyecto involucra 102 padrones que pertenecen a 35 propietarios. Ferreri precisó que, aunque las expropiaciones se concretarán durante el presente año, «los propietarios no tendrán que irse de inmediato», sino «recién en el 2028«. Este diferimiento responde a que la finalización de la obra está prevista para 2029.

El jerarca de OSE estableció condiciones vinculantes para el proceso de licitación de la obra. Ferreri afirmó: «No vamos a adjudicar la licitación sin que esté terminado el Estudio de Impacto Ambiental«. Agregó que las expectativas indican que «hacia octubre o noviembre esté pronto el estudio para poder adjudicar y enviar al Tribunal de Cuentas en diciembre la licitación».

El cambio de proyecto: Arazatí por Casupá

El gobierno uruguayo impulsa esta obra como reemplazo del Proyecto Neptuno (también denominado Arazatí), promovido por la administración de Luis Lacalle Pou. El proyecto descartado contemplaba una planta potabilizadora sobre el Río de la Plata con una capacidad proyectada de hasta 229.000 metros cúbicos diarios y una inversión superior a los 200 millones de dólares. Entre los puntos de controversia del proyecto Neptuno figuraron la calidad del agua del Río de la Plata en el punto de captación, el modelo de gestión privada y las dificultades judiciales que enfrentó.

La represa se construirá sobre el arroyo Casupá, afluente del río Santa Lucía en el departamento de Florida. El embalse proyectado alcanzará los 118 millones de metros cúbicos. El llamado a licitación recibió el interés de ocho consorcios, con inicio de construcción previsto para 2027. El impacto territorial incluye la inundación de aproximadamente 3.600 hectáreas, lo que implica la pérdida de unas 426 hectáreas de bosque nativo, según reportes de organizaciones ambientalistas.

Observaciones y críticas al proyecto
Vecinos y organizaciones ecologistas han señalado preocupaciones por el impacto irreversible en el ecosistema y la biodiversidad de la zona. También se menciona la posible emisión de gases de efecto invernadero derivada de la descomposición de materia orgánica bajo el agua. La oposición política, integrada por el Partido Nacional y el Partido Colorado, calificó la decisión como un «peligroso y grave fracaso».

El argumento central de esta crítica sostiene que, a diferencia del proyecto Neptuno que proponía una fuente alternativa desde el Río de la Plata, el plan de la represa mantiene la dependencia de una única fuente de agua.

Diario LR21 - Montevideo - URUGUAY - 22 Mayo 2026