Forestales: exportaciones récord, pero con precios en baja y un 2026 con nuevas inversiones en puerta
Aunque las exportaciones forestales se mantienen en niveles históricamente altos, el ajuste en el precio de la celulosa llevó a que el sector proyecte cerrar 2025 con USD 2.810 millones, 7% menos que en 2024.Uruguay cerró 2025 con el complejo forestal consolidado como uno de los pilares de su canasta exportadora, en un escenario internacional marcado por la volatilidad y la desaceleración del comercio mundial.
Sin embargo, detrás de los niveles históricamente altos de ventas externas, el balance del año muestra un matiz relevante: el sector exportó más volumen, pero a menor precio, especialmente en su principal producto, la celulosa.
Así lo plantea el informe “Evolución reciente y perspectivas del comercio exterior de productos forestales de Uruguay”, elaborado por el economista Hugo Laguna (OPYPA–MGAP), que proyecta exportaciones forestales por USD 2.810 millones al cierre de 2025, lo que implica una caída del 7% frente a 2024, pese a mantener valores elevados en términos históricos.
El documento ubica el desempeño del sector en un contexto global que continúa siendo inestable. Según el Fondo Monetario Internacional, la economía mundial desaceleraría desde 3,3% en 2024 a 3,2% en 2025 y 3,1% en 2026. En paralelo, la OMC proyecta un crecimiento del comercio de bienes de 2,4% en 2025 y apenas 0,5% en 2026, reflejando el impacto de mayores aranceles y un menor dinamismo económico.
En ese marco, el informe destaca un punto central para Uruguay: los precios regionales de exportación de celulosa entraron en una fase de ajuste a la baja. Entre enero y setiembre de 2025, el precio promedio de exportación cayó 15% en Uruguay, en línea con descensos también en Brasil y Chile, ubicándose además por debajo del promedio de la última década, estimado en 564 dólares por tonelada.
Celulosa: más toneladas, menos dólares
La celulosa volvió a ser el motor indiscutido del rubro forestal. En los primeros nueve meses de 2025, Uruguay exportó productos forestales por USD 2.101 millones, cifra 6% menor a la del mismo período de 2024. Como consecuencia, la celulosa pasó a representar 85% del total exportado por el sector en ese lapso.
El dato más ilustrativo del año es el contraste entre volumen y valor: el volumen exportado de celulosa subió a 3,28 millones de toneladas entre enero y setiembre (un 9% más interanual), impulsado por la expansión de producción de la segunda planta de UPM. Sin embargo, el monto exportado cayó a USD 1.762 millones, una retracción de 6,8%, por el deterioro del precio medio.
En cuanto a destinos, las ventas se concentraron principalmente en China y la Unión Europea, que captaron cerca del 80% del valor exportado en 2024, con un fortalecimiento adicional de la demanda china durante 2025.
Madera y derivados: caídas moderadas y señales mixtas
Más allá de la celulosa, el informe repasa el desempeño de otros productos forestales, con un panorama heterogéneo.
En el acumulado enero-setiembre 2025, se registraron caídas en varios rubros relevantes: Tableros contrachapados: USD 60 millones (–13,4%); Rolos (excepto eucalipto): USD 42 millones (–18,5%); Papel y cartón: USD 16 millones (–5,3%)
En contraste, algunos productos mostraron señales positivas: Chips de eucalipto: USD 45 millones (+34,4%); Madera aserrada de coníferas: USD 80 millones (+1,9%).
El repunte de los chips se dio tras un período de ajuste, con un fuerte peso de Portugal, que concentró cerca del 90% de las colocaciones en 2025, mientras que el resto se destinó a China.
En tanto, la madera aserrada de coníferas logró crecer en valor, aunque con una leve baja en volumen (–2%), impulsada principalmente por Estados Unidos (43%), seguido por China (22%) y Vietnam (11%).
Importaciones: dominadas por papel y cartón
Del lado de las compras externas, el sector forestal mantuvo un perfil estable, con importaciones por USD 215 millones en 2024 (–3% interanual) y una proyección para 2025 de USD 211 millones (–2%).
El informe subraya que el principal componente importado continúa siendo papel y cartón y sus manufacturas, con una estimación de USD 165 millones en 2025, equivalentes al 78% del total.
Para 2026, OPYPA proyecta un escenario de recuperación, condicionado por la evolución de la economía global, pero con un factor interno determinante: las tres plantas de celulosa operarían a capacidad plena, llevando la producción total a su capacidad de diseño de 4,8 millones de toneladas anuales.
En ese marco, el informe estima que las exportaciones forestales podrían aumentar alrededor de 7% en 2026, ubicándose cerca de USD 3.011 millones.
A mediano plazo, el sector sumaría dinamismo por nuevas inversiones previstas para 2026-2027, entre las que se destacan: Una tercera planta de tableros contrachapados de eucalipto de Lumin (Cerro Largo); Una planta de aserrado y secado de pino de Urufor (Rivera); Una planta de aserrado de pino de Braspine (Rivera).
Estas tres inversiones representan en conjunto USD 340 millones, según el informe.
En síntesis, el informe de OPYPA muestra a un complejo forestal que se sostiene en niveles récord de exportación, pero con un 2025 atravesado por el ajuste de precios internacionales, especialmente en celulosa. El 2026 aparece como un año de transición hacia una etapa de mayor volumen, capacidad industrial consolidada y nuevas inversiones, con un desafío central: cómo capturar valor en un mercado global más lento, pero donde Uruguay ya logró posicionarse como un actor estructuralmente relevante.
