lorosEnvenenamiento de fauna y flora silvestre

Evaluación de riesgos ambientales, sanitarios y ecológicos derivados del uso de metiocarb y tiacloprid para el control poblacional de cotorras en Uruguay.El presente informe tiene por objeto evaluar, desde una perspectiva técnica y científica, los impactos ambientales, ecológicos y sanitarios asociados a la aplicación de los principios activos metiocarb y tiacloprid, autorizados por resolución del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) del 23 de diciembre de 2025, para el control poblacional de cotorras (Myiopsitta monachus) en todo el territorio nacional por un período de 365 días. 

El análisis se realiza a la luz del principio precautorio, el principio de no regresión ambiental, la normativa nacional vigente en materia ambiental y de bienestar animal, y la evidencia científica disponible sobre el comportamiento y toxicidad de dichas sustancias. 

Marco normativo y principios aplicables 

La resolución cuestionada debe ser evaluada considerando: 

El artículo 47 de la Constitución de la República, que reconoce la protección del ambiente como interés general. 

La Ley Nº 17.283 (Ley General de Protección del Ambiente), que establece el principio precautorio ante riesgos de daño grave o irreversible. 

La Ley Nº 18.471 (Protección, bienestar y tenencia responsable de animales). 

Compromisos internacionales asumidos por Uruguay en materia de biodiversidad y protección de fauna silvestre. 

La aplicación de tóxicos de amplio espectro sin garantías de control efectivo contraviene estos principios al generar riesgos ambientales no mitigables y potencialmente irreversibles. 

Caracterización toxicológica de las sustancias autorizadas 

Metiocarb 

El metiocarb es un carbamato neurotóxico, inhibidor de la acetilcolinesterasa, altamente peligroso para aves, mamíferos y otros organismos no objetivo. Su mecanismo de acción provoca: 

Convulsiones 

Parálisis progresiva 

Dificultad respiratoria

Muerte lenta y dolorosa 

Diversos estudios lo clasifican como altamente tóxico para la fauna silvestre, incluso en dosis bajas, con riesgo elevado de intoxicación secundaria. 

Tiacloprid 

El tiacloprid pertenece a la familia de los neonicotinoides, plaguicidas ampliamente cuestionados por su impacto negativo sobre: 

Aves insectívoras 

Polinizadores 

Invertebrados acuáticos 

Equilibrio de las cadenas tróficas 

Existe abundante evidencia científica que vincula los neonicotinoides con la pérdida de biodiversidad y el colapso de ecosistemas. 

Impactos sobre fauna no objetivo y cadenas tróficas 

El método autorizado carece de selectividad. En consecuencia: 

No distingue entre cotorras y aves nativas protegidas. 

Expone a mamíferos silvestres y domésticos al consumo directo o indirecto de los cebos.

Genera envenenamiento secundario en aves rapaces, carroñeras y depredadores. 

La muerte de ejemplares intoxicados en el ambiente sin retiro inmediato favorece la propagación del daño a lo largo de toda la cadena alimentaria. 

Riesgos para el suelo, el agua y la salud ambiental 

Diversos informes técnicos y antecedentes de la DINACEA advierten que el uso de agrotóxicos neurotóxicos sin controles estrictos puede provocar: 

Contaminación persistente del suelo 

Arrastre de tóxicos hacia cursos de agua superficiales y subterráneos Afectación de microorganismos esenciales para la salud del ecosistema

La resolución del MGAP reconoce implícitamente estos riesgos al exigir el entierro de animales muertos, una medida que resulta materialmente inviable de controlar a escala nacional. 

Antecedentes nacionales y falta de eficacia del método letal 

Uruguay ya aplicó estrategias de eliminación masiva de cotorras a fines de la década de 1990, con una matanza estimada en más de 250.000 aves, sin lograr resultados sostenibles en el tiempo. 

La persistencia del problema demuestra que: 

El control letal no aborda las causas estructurales. 

La eliminación masiva genera vacíos ecológicos rápidamente ocupados. El daño ambiental es permanente, mientras que el efecto poblacional es transitorio.  

Alternativas existentes no consideradas 

Existen líneas de investigación desarrolladas por el INIA vinculadas al control reproductivo, como cebos anticonceptivos, que permiten reducir la tasa de crecimiento poblacional sin: 

Provocar sufrimiento animal 

Generar daño colateral a otras especies 

Introducir tóxicos persistentes en el ambiente 

La omisión de estas alternativas en la resolución evidencia una falta de evaluación integral de opciones menos dañinas. 
 

Origen antrópico del conflicto 

Desde el punto de vista ecológico, la sobrepoblación de cotorras está directamente vinculada a: 

La expansión de monocultivos 

La forestación con eucaliptos, que provee refugio y nidificación 

La disponibilidad constante de alimento asociada al modelo productivo 

En este sentido, la especie actúa como síntoma de un desequilibrio generado por la actividad humana, no como su causa. 

A la luz del análisis técnico realizado, se concluye que: 

El uso de metiocarb y tiacloprid implica riesgos graves, no selectivos e irreversibles para la fauna silvestre y los ecosistemas. 

El método autorizado vulnera el principio precautorio y el deber de protección ambiental del Estado. 

No existen garantías reales de control, mitigación ni remediación del daño. Existen alternativas menos lesivas que no fueron priorizadas. 

Por todo lo expuesto, se recomienda la suspensión inmediata de la aplicación de la resolución, hasta tanto se realice una evaluación ambiental integral y se adopten estrategias de manejo éticas, científicamente validadas y ambientalmente sostenibles. 

Diario LA-R -Montevideo - URUGUAY - 05 Enero 2026