Mientras avanza en su adhesión al Acuerdo Transpacífico, el gobierno de Orsi respalda a Argentina para que solicite su ingreso
La vicecanciller Valeria Csukasi encabezó la semana pasada la primera reunión con el Grupo de Trabajo que estudia la adhesión de Uruguay al Cptpp; el gobierno de Milei pretende solicitar adhesión y Uruguay lo alienta y lo ve como favorable a su proceso.
Lo que hace cuatro años asomaba como un frente interno irreconciliable en el Mercosur, ahora se ha vuelto en una carta a favor del gobierno de Yamandú Orsi mientras avanza en la adhesión al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (Cptpp).
La vicecanciller Valeria Csukasi encabezó la semana pasada junto al director de la Asesoría Política Comercial del Ministerio de Economía, Juan Labraga, la primera reunión de Uruguay con el Grupo de Trabajo que estudia la incorporación del país a este gran bloque comercial que integran Japón, Canadá, Reino Unido, Australia, Perú, Brunéi, Chile, México, Nueva Zelanda, Vietnam, Malasia y Singapur.
Csukasi explicó a El Observador que el ámbito no se había reunido hasta ahora porque faltaba aún la designación de un país para que presida dicho grupo, que en este caso será Chile.
El Acuerdo Transpacífico accedió en noviembre del año pasado a tratar la solicitud uruguaya y abrió a partir de ese momento una etapa para estudiar los “términos y condiciones” de esa adhesión que, se estima, puede demorar años. A modo de ejemplo, Costa Rica logró recién a comienzos de mayo la conclusión de las negociaciones para sellar su membresía definitiva tras un proceso de casi un año y medio de conversaciones.
Uruguay está ahora en esos primeros pasos mientras los integrantes del tratado formulan preguntas “en absolutamente todos los capítulos” del acuerdo, contó la vicecanciller, quien detalló que los idas y vuelta –que hasta ahora habían sido vía remoto– requieren al país explicar “cómo va a cumplir” con los requerimientos, “cuál es su normativa” al respecto o “cómo la va a adaptar para cumplir a futuro”.
Csukasi expuso que este proceso se denomina compliance y que “tiene que culminarse antes de tratar el ingreso de Uruguay a los mercados”. “Es una interacción permanente desde enero” que incluye idas y vueltas de preguntas y respuestas que se prolongará hasta que los socios “estén conformes” con el material obtenido, afirmó la vicecanciller.
La jerarca agregó a modo de ejemplo que a Costa Rica y a Reino Unido les tomó unos ocho meses completar todo este proceso de brindar respuestas satisfactorias en todos los puntos. Uruguay por su parte lleva unos cinco meses en esa interacción.
Por otro lado, respecto a eventuales reparos del Cptpp hacia los monopolios estatales –como advertían algunos informes técnicos en manos de Cancillería–, Csukasi aseguró que “el tipo de monopolios que ellos controlan no es el tipo de monopolios que tiene Uruguay”.
Un aliado importante
Uruguay ya había recibido a fines del año pasado el espaldarazo del canciller argentino Pablo Quirno por haber logrado avances concretos para incorporarse al Cptpp. “Hoy el mundo exige agilidad en materia comercial. En este contexto, la decisión de Uruguay de impulsar su adhesión al Tratado Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico constituye una expresión contundente de esa tendencia”, dijo el ministro de Javier Milei ante sus pares del Mercosur.
Para Uruguay no era un dato menor: cuando el gobierno de Luis Lacalle Pou –a través de su canciller Francisco Bustillo – presentó la solicitud formal de adhesión al Cptpp a fines del 2022, los ministros de exteriores de Argentina, Brasil y Paraguay cerraron filas para advertir que si el país procedía en su “negociación individual de acuerdos con dimensión arancelaria”, ellos como socios del Mercosur se reservaban “el derecho de adoptar eventuales medidas” para “defender sus intereses”.
Desde entonces cambiaron de signo todos los gobiernos del bloque. Y ahora, a pesar de estar en las antípodas ideológicas, la Argentina de Milei se volvió en el principal aliado del gobierno de Orsi para establecer tratados comerciales por fuera del Mercosur, aún cuando Brasil ha hecho “consultas” respecto al alcance de esas gestiones.
Tal como reportaron medios argentinos como La Política Online, el gobierno de su país prepara el anuncio para solicitar la adhesión formal al Cptpp. La administración de Orsi maneja esa misma información y de hecho Uruguay ha alentado a su vecino en el proceso y le anticipó su total respaldo en el seno del Mercosur, según confirmaron a El Observador fuentes diplomáticas.
El gobierno uruguayo ve en Argentina una demostración tangible de que el eventual ingreso de Uruguay al Cptpp no se hará a costas de un Mercosur tensionado y por tanto confían en que su solicitud de adhesión puede favorecer al país en su búsqueda de sellar la membresía definitiva.
La discusión en torno a las negociaciones con terceros sigue siendo un foco de tensiones en la interna del Mercosur, incluso cuando el bloque se anotó a su favor la entrada en vigencia del acuerdo comercial con la Unión Europea.
Durante la reunión del Grupo Mercado Común del pasado 5 de marzo en Asunción, el embajador de Brasil planteó la “preocupación” de su país por el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos entre Argentina y Estados Unidos, bajo la premisa de que pueda “tensionar el objetivo de libre comercio intrazona y configurar nuevas barreras regulatorias para los productos originarios del bloque, especialmente en sectores como el agrícola o el automotriz”.
Costa Rica concluyó negociaciones
Costa Rica, que venía antes de Uruguay en la lista de países pendientes de adhesión, logró el pasado 6 de mayo la “conclusión sustantiva de las negociaciones” para ingresar al Acuerdo Transpacífico.
El país centroamericano ahora debe completar la elaboración del Protocolo de Incorporación y su revisión legal, según detalló la cancillería costarricense. Una vez firmada la adhesión definitiva, el acuerdo deberá votarse en su Asamblea Legislativa.
El gobierno de Costa Rica celebró en un comunicado que como miembro del bloque lograrán “condiciones preferenciales de acceso a mercados con socios con los que no tiene acuerdos comerciales vigentes”, como Japón, Australia, Malasia, Nueva Zelanda, Brunéi Darussalam y Vietnam”, a la vez que “contribuirá a modernizar las disciplinas que rigen el comercio con países” con los que ya tiene acuerdos.
El Acuerdo Transpacífico, que surgió a impulsos del gobierno de Barack Obama en Estados Unidos para ampliar el comercio con el Pacífico ante la expansión de China –aunque luego la primera administración de Donald Trump se abrió de la iniciativa–, está integrado por 12 países que representan el 15% del PBI mundial.
