Por Ing. Agr. MBA Nicolás Lussich
Exportaciones uruguayas marcan nuevo récord en 2025
La carne y la soja lideraron las ventas. Persiste la preocupación en diversos sector por la inserción externa y también por el tipo de cambio.Las exportaciones de bienes del Uruguay marcaron un récord histórico en el año 2025 medidas en dólares, sumando US$ 13.493 millones.
El dato de diciembre fue 17% superior al del mismo mes del año pasado, cerrando el año con un aumento del 5% respecto a 2024 y quedando la cifra total levemente por encima del anterior récord del año 2022. La carne y la soja lideraron el avance exportador y China fue el principal mercado, seguido por Brasil y la Unión Europea.
El récord se explica, en buena medida, por el notable desempeño del sector cárnico y también por la cosecha récord de soja, por el aumento en el rendimiento de la oleaginosa. El año 2025, sin embargo, cerró con cierto tono de preocupación por la caída del tipo de cambio y el descenso en el precio de granos y lácteos, entre otros rubros. Además el escenario geopolítico global acumula incertidumbres (la última, la intervención de EEUU en Venezuela). El fracaso del acuerdo del Mercosur con la Unión Europea y las fuertes discrepancias en la interna del bloque que integra Uruguay, siguen planteando limitaciones en la inserción comercial externa del país. A pesar de todo esto, también hay algunas novedades positivas.
Un año cárnico.
El sector cárnico ha liderado las exportaciones, tanto en el valor absoluto de los negocios concretados con el exterior, como en el aumento respecto al año pasado (cuadro). Esto se debe a la fuerte valorización de los cortes exportados, en los precios medidos en dólares (gráfica). En efecto, Uruguay logró mantener un precio promedio de exportación de la carne en torno a los 5.300 US$/ton equivalente carcasa. El monto total exportado por carne vacuna alcanzó los US$ 2.680 millones, un nuevo récord histórico.
En este contexto, se conoció hace pocos días la resolución china -largamente esperada- respecto a las denominadas salvaguardas para preservar -argumentan los chinos- su propia producción de carne vacuna local. Esa producción no alcanza para cubrir el creciente consumo interno, en particular en cortes de alto valor, pero aún así el gobierno chino hizo el análisis y dispuso finalmente restricciones comerciales que son significativas en general. Un argumento adicional de la administración china es reducir la especulación en el mercado cárnico que, en efecto, estuvo asociada a las “burbujas” de precio que se registraron años atrás (2022, por ejemplo).
La peor parte de las nuevas medidas chinas se la llevó Brasil (y en menor medida EEUU), al que China impuso una cuota de 1,1 millones de toneladas, cuando exporta más de 1,5 millones a ese destino. Fuera de las cuotas, los exportadores a China deberán pagar 55% de arancel, casi prohibitivo. Por el contrario, Uruguay no tuvo un impacto directo porque la cuota establecida por China para nuestro país, 324.000 toneladas, está bastante por arriba de los registros recientes de exportaciones uruguayas a China; en 2025 sumaron unas 200.000 toneladas, siendo China el principal mercado junto con EEUU.
De manera que algunos actores del sector cárnico leen todo esto como una buena noticia para el Uruguay, en la medida que se restringe el acceso de otros competidores, mientras nuestro país tiene espacio para crecer. Desde el gobierno también se interpreta esto como un síntoma de las buenas relaciones que Uruguay mantiene con China, asunto que no es nuevo pero que el actual administración se ha encargado de reafirmar con viajes recurrentes de jerarcas del sector cárnico e INAC al gigante asiático, así como la visita del propio ministro Fratti. Se espera que la visita del Presidente Orsi a China, a fin de mes, consolide aún más este vínculo positivo, que ha permitido -entre otras cosas- superar algunos trances preocupantes, como el hallazgo de carnes con residuos de específicos veterinarios.
Aún con este panorama relativamente positivo, hay elementos para pensar de que pueden haber más capítulos en esta historia. La reacción inmediata en el mercado chino, luego de conocidas las medidas, fue de una suba en las referencias de precio, algo esperable ante restricciones a las importaciones. Son movimientos de corto plazo pero hay que estar atentos a cómo se mueve el costo del alimento en el mercado interno chino; un aumento consolidado no sería de buen recibo en términos políticos.
Otros rubros.
El sector lácteo ha tenido muy buen desempeño exportador este año, también aumentando la facturación por exportaciones a un récord histórico, superando los US$ 900 millones. Sin embargo, el año 2025 cerró con un tono preocupante por la fuerte caída en los precios internacionales. Los principales países exportadores están con aumentos importantes de producción y la demanda no acompaña esa tendencia, de manera que los precios están con un fuerte ajuste (la leche en polvo quedó por debajo de 3.200 US$/ton en el mercado neozelandés).
Uno de los aspectos clave para que el sector lechero sostenga un buen desempeño en las ventas al exterior es la diversificación de mercados. Recientemente se ha abierto un interesante abanico de opciones en África, más allá de Argelia que hoy es el principal mercado de los lácteos uruguayos. Mientras, Brasil se mantiene como segundo destino y se intentan dinamizar las ventas a Rusia. Hace tiempo que China no es un actor importante en la demanda de lácteos uruguayos, aunque siempre es una opción posible para colocar más volúmenes.
El sector forestal tuvo colocaciones por monto inferior al año pasado por el ajuste de la baja en el precio internacional de la celulosa. El aumento de la oferta por la instalación de nuevas plantas presionó el mercado. La tendencia no sorprende porque son decisiones de inversión claramente anunciadas, en un contexto global en el que la industria de celulosa está cambiando, con nuevos actores productores de celulosa de eucalipto (entre ellos Uruguay).
En los productos de madera física (aserrada, tableros, etc.) el mercado sigue con incertidumbres por la política comercial de Donald Trump y sus derivaciones. EEUU ha mantenido los altos aranceles a la madera brasileña (agregando en los últimos días aranceles más altos para muebles de cocina). Eso puede tener incidencia en el mercado, con la posibilidad de que Uruguay aproveche el escenario: de todas maneras, la demanda global no es firme. Aún así, la planta de la empresa Lumin en Tacuarembó reiniciará actividad en el arranque de este año, luego de una detención por acumulación de stock. Además, sigue adelante con su inversión en la nueva planta de Cerro Largo, que estará ya operativa este año. A partir de eso -y a pesar de las dificultades comerciales- puede proyectarse que las exportaciones del Uruguay en este rubro aumenten en este 2026.
Junto a la carne, la soja ha sido el otro producto protagonista del aumento exportador en 2025. El aumento en la producción, con una cosecha récord de casi 4 millones de toneladas, se fundamenta en el mayor rendimiento por hectárea, que llegó por primera vez a superar los 3.100 kg/ha en el promedio nacional. Otros granos tuvieron un desempeño distinto, con caídas importantes en el caso del trigo y del sector maltero (malta y cebada), que redujeron sus ventas más de 20%.
Al observar los datos acumulados por sector (gráfica) se ve el predominio de las exportaciones de base en la producción animal (carnes, lácteos, lana y cueros, estos 2 últimos bastante más reducidos que décadas atrás). Pero a no confundirse: buena parte del aumento de la producción en carne y lácteos se debe al creciente uso de concentrados y eran forrajeros. Uruguay no ha exportado maíz en grano en este último año pero sí lo ha hecho -y por miles de toneladas- transformado en carne y leche
