Eliminar el plástico. Un reto para empresas y consumidores.
En última instancia, el plástico no puede eliminarse, pero el plástico derivado del petróleo sí lo puede hacer, y en menos tiempo del que pensamos.En los países de la UE, más de un tercio de los alimentos se venden envasados en materiales plásticos, lo que supone la necesidad de su recuperación/reciclaje dado su impacto.
El tema del plástico en los envases no es solo un asunto medioambiental, sino que representa un nodo sistémico que entrelaza la innovación tecnológica, la regulación pública, el comportamiento del consumidor y los modelos industriales consolidados. Esto es ahora una emergencia global, como demuestra el hecho de que China ya ha impuesto límites estrictos a la cantidad de residuos plásticos desde finales de 2017.
Ante el indudable progreso tecnológico que ha hecho que las películas cada vez más ligeras, seguras y protectoras estén disponibles para las empresas, ahora es imprescindible invertir en reducir significativamente los residuos de envases, hasta el punto de eliminarlos. La innovación en este campo es notable y la investigación científica está explorando nuevas fronteras -recubrimientos biobasados, nanomateriales, envases activos e inteligentes- pero la madurez tecnológica y la escalabilidad industrial siguen siendo factores críticos y la sustitución total del plástico es ahora técnicamente posible solo para algunas categorías de productos. Para muchos otros, la transición requiere soluciones híbridas o innovaciones que aún están en desarrollo.
Sin embargo, el problema es enorme.
Solo piensa en las bebidas: sustituir botellas de plástico por cristal sería posible, pero aumentaría los costos de transporte hasta cinco veces. Luego está el problema de la conservación, dado que el plástico aumenta la vida útil de los envases perecederos hasta tres veces y, por tanto, una consecuencia de su eliminación sería el aumento del desperdicio alimentario.
El reciclaje ha comenzado en casi todos los países industrializados, pero sigue siendo incompleto e impreciso. Sin embargo, la sensibilidad del consumidor está aumentando. Como muestra una encuesta que muestra que en el Reino Unido más de la mitad de los encuestados creen tener comportamientos más virtuosos en la reducción de residuos plásticos que el año pasado y un tercio prefieren productos que muestren envases reciclables.
LA UE LIDERA LA TRANSICIÓN HACIA UN EMBALAJE SOSTENIBLE.
La Unión Europea ha asumido un papel de liderazgo en la transición hacia un sistema de envasado más sostenible. La Directiva SUP (Plásticos de Un Único Uso), el Reglamento sobre Envases y Residuos de Envases (PPWR) y las estrategias del Pacto Verde, en particular Agricultura a la Mesa y Biodiversidad 2030, constituyen el conjunto legislativo que pretende reducir la dependencia de plásticos vírgenes, aumentar la reciclabilidad y promover modelos circulares, introduciendo un nuevo paradigma en el que el embalaje es un componente estratégico de la sostenibilidad global.
MEJORAR LA INFORMACIÓN Y LA TRANSPARENCIA HACIA LOS CONSUMIDORES.
En última instancia, el plástico no puede eliminarse, pero el plástico derivado del petróleo sí lo puede hacer, y en menos tiempo del que pensamos. Por esta razón, los fabricantes no deben perder tiempo, sino buscar soluciones alternativas y duraderas, como películas plásticas de fuentes alternativas que tengan las características adecuadas para que el producto se envase. También es necesario mejorar el grado de información y transparencia hacia el consumidor para que perciba inmediatamente qué porcentaje del envase es biodegradable, cuánto tarda en degradarse y qué hacer con su reciclaje.
TAMBIÉN ES UN DESAFÍO PARA EL MARKETING.
El producto más exitoso al que se logre llegar será aquel que satisfaga al consumidor por su creciente deseo de contribuir a la protección ambiental y la sostenibilidad. Un nuevo reto también para el marketing.
El autor. Leo Bertozzi es agrónomo, experto en la gestión de la producción agroalimentaria de calidad y la cultura láctea. Analista de News.clal.it.
Más información sobre plásticos en la Unión Europea:Directiva – 2019/904 – ES – Directiva SUP – EUR-Lex
