Mirá cómo productores de Florida están recuperando el monte nativo que abastece de agua a la mayor parte del país
Productores de Florida, Coca-Cola Uruguay, junto a su socio embotellador Coca-Cola FEMSA, INDRA y la Intendencia, impulsan la conservación del monte nativo y mejoran la gestión del agua en la cuenca del Santa Lucía.En la cuenca del río Santa Lucía, una de las más sensibles e importantes del país —de donde se abastecen dos tercios de la población uruguaya—, 18 productores rurales trabajan en conjunto con la Intendencia de Florida y Fundación Indra, con el apoyo de Coca-Cola Uruguay y su socio embotellador Coca-Cola FEMSA para impulsar la conservación del monte nativo y la gestión sostenible del agua.
La iniciativa, que ya protege 1.150 hectáreas entre la capital departamental y el arroyo Talita, se consolida este año con la renovación del convenio entre la Intendencia e INDRA.
La firma del acuerdo contó con la presencia del intendente Carlos Enciso, el secretario general José Luis Curbelo, el director de Desarrollo Sostenible Arturo Torres, el presidente de INDRA Aler Donadío, la directora de Sustentabidad de Coca-Cola Argentina Silvina Bianco y la Gerente de Legales y Asuntos Corporativos de Coca-Cola Femsa Uruguay Lucía Ottati, además de otras autoridades.
El objetivo es claro: proteger bosques nativos, humedales y nacientes del Santa Lucía Chico y promover sistemas productivos que aseguren la sostenibilidad de la cuenca y una mejora directa en la calidad del agua que llega a Paso Severino y, por extensión, a miles de hogares uruguayos.
“Hoy celebramos el nuevo capítulo de un proyecto que une voluntades en torno a un propósito común: cuidar el agua, proteger nuestros ecosistemas y asegurar la disponibidad de este recurso tan vital para las generaciones futuras", dijo Silvina Bianco, directora de Sostenibidad de Coca-Cola Argentina y Uruguay. "Como compañía que tiene al agua como su principal insumo, somos conscientes de la importancia de la preservación de este recurso natural y esencial para la vida y el planeta", agregó.
Entre los productores involucrados está Fernando Hernández, tambero de La Macana, cuarta generación dedicada al trabajo rural y con 25 hectáreas de monte nativo en su predio.
Para él, la relación con el bosque nativo es parte de una tradición familiar. “El monte es el pan nuestro de cada día. Lo cuidaron mi bisabuelo, mi abuelo, mi padre y ahora yo. Y la idea es que siga la generación que viene. No dejamos entrar gente a cazar, no pescamos y la basura la llevamos siempre a Florida", mencionó.
Hernández se incorporó hace tres años al convenio y este año recibió un incentivo para mejorar su sistema de bebederos, con el fin de evitar que el ganado ingrese al monte y compacte el suelo o afecte los árboles jóvenes.
Su jornada —describe— empieza temprano, con el ordeñe, el manejo de las franjas de pastoreo y las tareas de mantenimiento del predio. “Es lo de todos los días”, dijo, con naturalidad.
Para Aler Donadío, presidente de INDRA, la conservación del monte nativo es decisiva para la disponibilidad de agua en Uruguay. La experiencia desarrollada por la fundación junto a Coca-Cola Uruguay y su socio embotellador Coca-Cola FEMSA —y que desde hace más de una década se implementa en el Valle del Lunarejo, en Rivera— demostró resultados concretos:
“Un bosque conservado, sin ingreso de animales, duplica o triplica la cantidad de agua que se acumula en el suelo. Eso significa más volumen y mejor calidad de agua"
Donadío recordó que la sequía extrema de 2022–2023 y el agotamiento del abastecimiento en Paso Severino fueron consecuencia directa de la degradación de la cuenca. “Si no cuidamos el monte nativo, perdemos todos. La cuenca es muy sensible y afecta a más de la mitad del país", indicó.
El programa financia infraestructura adaptada a cada productor. En el caso de Hernández, se instaló un tanque aéreo de 4.000 litros y bebederos distribuidos en los potreros para evitar que el ganado busque agua dentro del monte.
“El ideal es un bebedero por potrero. Cuanto menos camine la vaca, mejor produce. Caminar gasta energía que no va a la leche", agregó el presidente de INDRA.
El aporte técnico de la nueva generación
El hijo de Fernando, el Ing. Agr. Martín Hernández, acompaña el manejo predial con enfoque técnico y sostiene la misma filosofía de cuidado. “No talamos salvo para manejar especies invasoras como el ligustro. No quemamos desde hace años. No dejamos entrar a cazar ni a pescar", subrayó.
“Para nosotros la conservación es parte de producir bien y pensar en las generaciones que vienen"
Nuevos productores que se suman a la conservación
Este año también se incorporó al programa Pablo Puime, productor lechero de Mendoza Chico con 60 hectáreas de monte nativo. Recibió un incentivo para adquirir una bomba destinada a poner en funcionamiento un biodigestor para convertir residuos orgánicos en biogás y biofertilizantes.
“Hace años venimos probando herramientas de agroecología. Algunas funcionaron, otras no tanto, pero las que mantuvimos muestran que se puede producir igual o mejor con menos costo y menos agroquímicos", señaló. "La bomba me permitió finalmente usar un sistema que tenía pensado hace tiempo, para reutilizar los nutrientes que las vacas devuelven", destacó.
Puime añadió que la sostenibilidad no es solo ambiental, sino económica:
“Esto tiene que ser productivo y viable. Lo que incorporamos apunta a cuidar el medio ambiente, pero también a bajar costos y mejorar el campo"
Un trabajo conjunto para la seguridad hídrica
El convenio entre INDRA y la Intendencia de Florida refuerza un enfoque de gobernanza que involucra a productores, autoridades y organizaciones privadas, con la participación conjunta de Coca-Cola Uruguay y Coca-Cola FEMSA, que aportan asistencia financiera. Ambas empresas impulsan programas de protección de cuencas, reducción del consumo de agua y acciones de reabastecimiento a escala global.
La experiencia en Rivera —donde ya se han conservado 3.000 hectáreas de bosque nativo, restaurado áreas degradadas e implementado prácticas ganaderas sostenibles— demuestra el impacto de este modelo.
La renovación del convenio en Florida vuelve a poner en evidencia que la conservación del monte nativo y la gestión responsable del agua solo son posibles con articulación pública y privada. Para Coca-Cola Uruguay y su socio embotellador Coca-Cola FEMSA, esta iniciativa reafirma su compromiso histórico con el cuidado del medioambiente, la protección de las cuencas y el apoyo a las comunidades donde opera la compañía.
