G7 insta a profundizar análisis sobre impacto de conflictos en Medio Oriente en los mercados energéticos
Los ministros de Finanzas y de Energía del Grupo de los Siete (G7), junto con los gobernadores de bancos centrales, sostuvieron este lunes una reunión por videoconferencia convocada por Francia, país que ejerce la presidencia rotatoria del bloque en este período.Según informó la Agencia de Noticias Xinhua, el encuentro tuvo como eje central la evaluación de la cambiante situación en Medio Oriente.
Sus potenciales implicaciones sobre los mercados energéticos, la economía global y la estabilidad financiera. Al término de la reunión, el bloque emitió una declaración en la que subrayó la necesidad de que organismos internacionales clave profundicen sus análisis sobre cómo la evolución de los acontecimientos en la región podría afectar el suministro y la estabilidad del sector energético. En particular, el G7 instó al Fondo Monetario Internacional (FMI), al Grupo del Banco Mundial y a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a continuar con el seguimiento de la evolución del mercado energético y sus repercusiones, incluido el impacto en los países en desarrollo.
Los miembros del G7 señalaron que garantizar flujos comerciales seguros e ininterrumpidos resulta esencial para la estabilidad económica y la seguridad energética. En ese sentido, destacaron la importancia de la navegación segura y la protección de infraestructuras críticas, así como de las rutas marítimas. Los titulares de Finanzas y Energía manifestaron su disposición a adoptar todas las medidas necesarias, en estrecha coordinación con sus socios internacionales, para preservar tanto la estabilidad como la seguridad del mercado energético.
En el comunicado conjunto, los países del G7 indicaron que continúan observando de cerca la evolución de los acontecimientos en Medio Oriente y su posible impacto en el crecimiento mundial y en las condiciones de los mercados financieros. Para ello, destacaron el valor de las evaluaciones que vienen realizando organismos como el FMI, el Banco Mundial, la OCDE. Asi como la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y el Consejo de Estabilidad Financiera. Asimismo, el grupo acogió con satisfacción la decisión reciente de los miembros de la AIE de autorizar la mayor liberación coordinada de reservas de petróleo, una medida orientada a contener la volatilidad de los precios.
En materia monetaria, los bancos centrales del G7 reiteraron su compromiso con la estabilidad de precios. Según el comunicado, la política monetaria continuará dependiendo de los datos disponibles. Por otro lado los miembros del bloque afirmaron que vigilan de cerca el impacto del encarecimiento de la energía sobre la inflación. Junto a esto, la actividad económica. Los ministros insistieron además en la necesidad de garantizar mercados energéticos que funcionen de manera correcta, estable y transparente. Así como en mantener un suministro suficiente de petróleo y gas.
En ese contexto, instaron a evitar restricciones injustificadas a las exportaciones de hidrocarburos y reafirmaron la importancia de unos flujos comerciales seguros e ininterrumpidos. Incluida la seguridad de la navegación y la protección de las infraestructuras marítimas críticas. Del mismo modo hicieron hincapié en la relevancia de la coordinación internacional. Con el objetivo de mitigar los efectos colaterales de la situación geopolítica y proteger la estabilidad macroeconómica global.
El llamado del G7 se produce en un contexto de creciente incertidumbre económica. Por separado, el banco central de Francia redujo el miércoles su pronóstico de crecimiento para 2026. Ubicándolo en 0,9 por ciento, una revisión a la baja respecto del 1,0 por ciento calculado en diciembre de 2025. A nivel global, la OCDE anticipó el jueves, en su más reciente informe sobre Perspectivas Económicas, que el crecimiento económico mundial disminuirá de 3,3 por ciento en 2025 a 2,9 por ciento en 2026. En ese mismo informe, el organismo añadió que el cambiante conflicto en Medio Oriente pondrá a prueba la resiliencia de la economía mundial.
