Recuperar las dunasRecuperar las dunas de Montevideo: IMM y Ambiente cooperan para proteger las playas de la capital

El ministerio lanzó una campaña de concientización y dará insumos a la intendencia para "la producción de vegetación nativa costera".La Intendencia de Montevideo y el Ministerio de Ambiente trabajarán juntos en la recuperación de dunas en las playas de la capital. Formadas a lo largo de miles de años, las dunas no solo tienen un valor ecológico, sino que protegen a la ciudad de inundaciones y cuidan la infraestructura urbana de las olas, por ejemplo, durante tormentas (ver recuadro).

Sin embargo, el mismo avance de la ciudad, especialmente con la construcción de la rambla en las primeras décadas del siglo XX, fue debilitando al ecosistema de la costa. Actualmente, de hecho, una obra de esas características no se podría realizar en Montevideo.

“Con el conocimiento actual, la rambla y el alto grado de antropización del frente costero del Río de la Plata serían hoy obras difícilmente concebibles”, explicaron Francisco Neves y Verónica Pastore de la Gerencia de Gestión Ambiental de la intendencia.

El proceso de urbanización provocó un “importante deterioro”, fundamentalmente por la pérdida de dunas y por la reducción del “intercambio natural de arena”. Esto, según dijeron los técnicos de la comuna a El País, incrementó “la vulnerabilidad de la costa frente a procesos erosivos”.

Aunque hacia el oeste de Montevideo todavía hay “ambientes costeros más naturales” con menor impacto de la urbanización, en otras zonas la situación requiere el trabajo de las autoridades.

Por eso es que la intendencia prevé llevar adelante tareas en varias playas durante este periodo.

Durante la primera etapa del proceso, harán intervenciones en cuatro puntos: la playa Ramírez, la del Buceo, la de Pocitos y la de Pajas Blancas.

El objetivo, según dijeron Neves y Pastore, es mitigar problemas de la “dinámica de la arena” y también mejorar “la estabilidad dunar y los accesos a la playa”.

Cooperación
El daño a las playas es algo presente en varios departamentos, por lo que eel problema es nacional.

Este verano, el Ministerio de Ambiente realizó una campaña de concientización, junto al Ministerio de Turismo, para pedir que se cuiden las dunas.

En sus afiches, Ambiente pide a las personas que entren a las playas por los accesos habilitados y recuerda que ingresar con vehículos está prohibido por ley.

Una normativa nacional de 2017 establece la multa entre 5 y 25 unidades reajustables (entre $9.207,8 y $46.039 con los valores actuales). Además, la sanción se puede incrementar en un 50% por cada reincidencia.

En paralelo a esta campaña, el ministerio colabora con las intendencias costeras, a través de la Dirección Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (Dinabise)

En esta línea, Dinabise suscribió un convenio con la Intendencia de Montevideo para “contribuir a la recuperación ecosistémica del cordón dunar y la conectividad ecológica de la zona costera”.

La dirección ayudará con “la producción de vegetación nativa costera y otras acciones complementarias”, dice el convenio recogido en una resolución de la intendencia del pasado viernes 2 de enero.

¿Por qué apoyará la reproducción de vegetación nativa? Porque se trata de una de las medidas principales para lograr que estas se mantengan.

De acuerdo a un documento de Dinabise, las raíces forman “un entramado que retiene la arena transportada por el viento”. Estas raíces actúan “de sostén para la estructura del cordón dunar y así se favorece que la arena permanezca dentro del sistema”.

Para trabajar la reproducción de esta vegetación, Dinabise le dará insumos al vivero municipal del Jardín Botánico.

Por otra parte, además de la revegetación, la intendencia avanzará en otras medidas. Por ejemplo, instalará cercos captadores de arena, como ya hecho en el pasado. Estas estructuras se suelen hacer con elementos naturales, como podas de palmeras o de especies con follaje abundante, y bloquean que la arena se vaya de la duna.

El plan de la IMM incluye también “mejoras en el saneamiento para la descontaminación de playas” y “el monitoreo de la calidad del agua”, dijeron Neves y Pastore.

dunas
Sirven para proteger la ciudad de inundaciones durante tormentas
Las dunas son acumulaciones de arena formadas por el viento durante miles de años. Y actualmente están siendo dañadas por la actividad humana.

“Diferentes factores, en su mayoría asociados a actividades antrópicas como la urbanización, la forestación con especies exóticas, entre otras, han afectado los sistemas costeros provocando la pérdida o reducción de los cordones dunares y de los ecosistemas asociados”, dice el documento “Lineamientos para la restauración del cordón dunar” que se publicó en 2024.

“Por ello, es necesario implementar acciones para la restauración de los sistemas costeros, buscando que se recuperen las funciones y servicios ecosistémicos inherentes a estos”, continuaba.

El documento además explica por qué son importantes las dunas: su presencia en las costas protege la ciudad.

“Forman una barrera que impide que la arena se disperse hacia el interior del territorio, constituyen una defensa frente a posibles inundaciones en eventos de tormenta y disminuyen la energía del oleaje, protegiendo los ecosistemas e infraestructuras (casas, redes viales) que se encuentran detrás”, dice el documento.

Es decir, zonas de la costa donde no hay dunas son más vulnerables a que sufrir inundaciones o a que el agua que rompa, por ejemplo, estructuras de la rambla.

Por otra parte, la Dinabise añadía que “los cordones dunares son además hábitat de diversas especies vegetales y animales”. Muchas de estas especies son “prioritarias” para la propia conservación de las dunas.

En el documento citado, la dirección propone fortalecer las dunas utilizando la propia “diversidad biológica”. Entre las medidas nombradas se encuentra plantar vegetación nativa y hacer cercas captoras con elementos naturales.

Diario EL PAIS -Montevideo - URUGUAY - 07 Enero 2026