La “Hidrovía del Mercosur”: el plan de obras de la Laguna Merin ingresa en una fase decisiva
En abril y mayo de este año se adjudicarán las licitaciones de dragado y mantenimiento. La Hidrovía tendrá una extensión de 1.860 kilómetros y la inversión rondará los US$ 10 millones.La Hidrovía Laguna Merín, que busca conectar el noroeste de Uruguay con el puerto de Río Grande de Brasil, ya dejó de ser un proyecto en los papeles y comenzó a transformarse en una realidad.
El Departamento Nacional de Infraestructura de Transportes de Brasil (DNIT) nombrará el próximo mes a la empresa que ganará la licitación de dragado de Laguna Merin, en especial del Canal San Gonzalo. Se espera que las obras de dragado de la laguna llevaran todo este año. La inversión rondará los US$ 10 millones.
La Hidrovía Laguna Merín, que busca conectar el noroeste de Uruguay con el puerto de Río Grande de Brasil, ya dejó de ser un proyecto en los papeles y comenzó a transformarse en una realidad.
El Departamento Nacional de Infraestructura de Transportes de Brasil (DNIT) nombrará el próximo mes a la empresa que ganará la licitación de dragado de Laguna Merin, en especial del Canal San Gonzalo. Se espera que las obras de dragado de la laguna llevaran todo este año. La inversión rondará los US$ 10 millones.
La apuesta de los gobiernos brasileños y uruguayo con la Hidrovía Laguna Merín apunta a la reducción de los costos logísticos del traslado de productos como arroz, soja y madera del noroeste uruguayo al puerto brasileño de Río Grande.
Dicha Hidrovía tendrá una extensión de 1.860 kilómetros. Se la considera como la “Hidrovía del Mercosur”.
Obras
El canal natural de San Gonzalo, que une la Laguna de los Patos con la Laguna Merín, es caudaloso y profundo. Pero en su conexión con la Laguna Merín tiene una zona denominada “Sangradouro”, donde su poca profundidad impide el paso de barcazas entre la Laguna Merín y los puertos de Pelotas y de Río Grande.
El dragado del “Sangradouro” permitiría el transbordo marítimo hacia y desde el Atlántico.
En los primeros días de este mes compañías internacionales y brasileñas expertas en dragado presentaron ofertas a la DNIT con los costos del dragado. Sin embargo, el organismo brasileño postergó la resolución por unas semanas alegando temas técnicos. Como se dijo, se espera que en los primeros días de abril surja el nombre de la empresa ganadora de la obra de dragado.
El gobierno brasileño también llamará en breve a una segunda licitación para empresas interesadas en el mantenimiento del dragado en la Laguna Merin.
El principal reto que tendrá la compañía ganadora será el lugar donde depositar el material extraído del fondo de dicho cauce, sin afectar la fauna acuática ni las zonas de riego de los arrozales.
El gobierno brasileño considera, además, que en junio de este año se deberá a comenzar los análisis de las ubicaciones de las terminales portuarias, según el Estudio de Viabilidad Técnica, Económica y Ambiental (EVTEA).
En paralelo al dragado dispuesto por el gobierno brasileño, Uruguay avanza en los planes para instalar un puerto que capte las mercaderías de la zona noroeste el país.
El cronograma de obras de dragado en la Laguna Merín dispuesto por Brasil son buenas noticias para un consorcio uruguayo, liderado por el empresario Carlos Foderé (Hidrovía del Este Sociedad Anónima). Foderé y otros emprendedores portuarios y de cargas pretenden construir una terminal portuaria en un campo ubicado a orillas del río Tacuarí. Este proyecto ya tiene avances porque en el pasado tramitó los permisos ambientales y de construcción con el Estado uruguayo. “Los permisos se vencieron pero es solo gestionarlos nuevamente”, dijo Foderé a El País.
El segundo proyecto se encuentra en la zona de Puerto La Charqueada, aprovechando la Hidrovía a través del río Cebollatí. Apunta a complementar la red logística regional, permitiendo el transporte de carga mediante barcazas de bajo calado que conecten con el sistema lacustre brasileño.
Diplomacia
Con respecto al balizamiento de la Hidrovía Laguna Merin, el gobierno brasileño optó por tercerizar la labor de control en una consultora.
El empresario Foderé señaló que los planes del gobierno brasileño en general y de la DNIT en particular generan mucha expectativa.
“Esperamos tener noticias después de la Semana de Turismo. Estamos en contacto con autoridades y técnicos del gobierno de Brasil. El embajador de Uruguay (Rodolfo Nin Novoa) está empujando para que salga la licitación (del dragado de la Laguna Merin) lo antes posible”, dijo Foderé.
La diplomacia uruguaya jugó un papel clave en la concreción de la Hidrovía Laguna Merín. En el gobierno anterior, el ex embajador uruguayo en Brasil, Guillermo Valles, mantuvo reuniones con integrantes del gobierno brasileño y con autoridades de la DNIT para agilizar los llamados a licitación para los estudios batimétricos, dragado y balizamiento de la Laguna Merin.
En tanto, jerarcas brasileños trasmitieron al entonces diplomático uruguayo que el atraso se debió a que los recursos debieron destinarse a las obras de infraestructuras y casas causadas por las inundaciones del río Guaiba y sus afluentes, ocurridas en mayo de 2024, que dejó bajo agua a muchos barrios de Porto Alegre y zonas adyacentes.
Pero el interés de que la Hidrovía Laguna Merin sea un hecho lo antes posible no es solo de Uruguay. Dicha Hidrovía generaría un incremento notorio del movimiento de carga para el puerto de Río Grande, ya que por allí saldrán miles de toneladas de granos (arroz y Soja) y madera de los departamentos de Cerro Largo y Treinta y Tres.
Según supo El País, hay empresas brasileñas que poseen barcazas y barcos que están interesadas en transportar esas mercaderías a través de la Hidrovía Laguna Merin.
La gran apuesta de la DNIT y del gobierno uruguayo es la reducción de costos logísticos para los productos mencionados. Si se compara el transporte de un camión con los de un convoy de barcazas se comprende el interés de armadores brasileños en participar en el negocio de la Hidrovía.
Un camión transporta 30.000 toneladas cuando un solo convoy de barcazas lleva 2.500 toneladas. Ello prueba que la reducción del costo logístico a favor del convoy de barcazas es evidente.
La participación social tampoco fue dejada de lado por el gobierno brasileño. Autoridades de la DNIT realizaron audiencias en ciudades como Pelotas, Río Grande y Santa Vitória do Palmar para informar sobre el tráfico de barcazas cerca de zonas pesqueras.
Viejo proyecto
El dragado permitirá el relanzamiento de la navegación comercial entre las lagunas Merín y de los Patos. Se retoma así un viejo proyecto que data de 1961 y que traerá beneficios económicos y ambientales, al reducir costos y la integración de los modales de transporte rodo-ferro-hidroviario y la disminución de la saturación de los sistemas de transporte por carretera.
