El cambio en el transporte que genera críticas del sector: es un "grave inconveniente" y un "tiro en el pie"
El Ministerio de Transporte y Obras Públicas y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social recibieron al sector transportista por la implementación del convenio 153 de la OIT.
El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) recibieron a varios actores del transporte nacional e internacional de carga y de pasajeros, sindicatos y gremiales en una reunión el pasado lunes para discutir la reglamentación del convenio 153 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la duración del trabajo y períodos de descanso en el transporte por carretera. El director nacional de Transporte, Felipe Martín, aclaró que la normativa analiza las horas de conducción aunque establece excepciones en función de la actividad de transporte (urbano, suburbano o de carga) debido a que no todos los sectores manejan las mismas distancias. Para las gremiales del sector esto presenta un "grave inconveniente", "no es viable de implementar", es "un tiro en el pie" para el transportista, entre otras críticas, según los documentos a los que accedió El País.
La normativa fue ratificada en Uruguay en 1989 aunque nunca entró en vigencia para ser aplicada en el derecho interno. El presidente de la Intergremial de Transporte Profesional de Carga (ITPC), Ignacio Asumendi, señaló a El País que el convenio podría significar una “afectación muy relevante en la manera en la que se trabaja”, debido a cambios en horarios de trabajo de los transportistas y alteraciones en el sistema logístico del país.
En noviembre del año pasado, las partes presentaron un documento preliminar para analizar la normativa y establecieron una mesa de trabajo con el objetivo de avanzar en reuniones en forma periódica.
Propuestas
“La limitación de la jornada, el tope de horas extras y el descanso intermedio, afectan con enorme intensidad, la estructura de costos del rubro más importante del flete y del boleto: salarios y sus consabidos aportes a la seguridad social”, señaló el Grupo 12 Uruguay (una gremial que agrupa empresas de transporte de carga y pasajeros) en el documento al que tuvo acceso El País y agregó: “Desde el punto de vista físico, no es viable pretender descansos obligatorios en medio de la ruta donde son muy pocos los lugares viales dónde estacionar”.
Por su parte, la Asociación Nacional de Empresas de Transporte Carretero por Autobus (Anetra) sostuvo en el documento presentado que se realizaron distintas propuestas a los trabajadores durante negociaciones por Consejo de Salarios. “Lamentablemente la propuesta de iniciar un proceso de trabajo en este sentido, no tuvo eco en el sector trabajador”, señala.
“El proyecto de decreto que se nos traslada presenta el grave inconveniente de no contemplar la realidad nacional del transporte de pasajeros por carretera y empareja actividades profundamente disimiles: taxi, urbanos, interdepartamentales, corta, mediana y larga distancia, turismo, etc. son actividades muy diferentes y ni que hablar de pretender una misma reglamentación para el transporte de personas que para el transporte de carga”, señaló Anetra en su propuesta y agregó que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y los gobiernos departamentales deberán “aportar a través de partidas extra tarifarias los recursos necesarios para afrontar los costos operativos que generaría la reglamentación”.
Por otra parte, la Cámara Autotransporte Terrestre Internacional del Uruguay (Catidu), coincidió con Anetra sobre la implementación de una mirada sectorial y no uniforme para toda la actividad. “Pretender una aplicación lineal de la reglamentación puede generar, en algunos casos, dificultades prácticas de cumplimiento, sin necesariamente mejorar las condiciones de seguridad ni de salud laboral”, señaló la gremial en el documento presentado.
Sin embargo, el sector trabajador se manifestó a favor de la normativa. “Entendemos que la regulación del Convenio 153 más la implantación de un sistema de control horario, contribuirán a un control más eficiente y a una mayor recaudación estatal, así como fomentará una mejor salud a los trabajadores y fomentará la competencia leal entre las empresas”, argumentó el Sindicato Único de Transporte de Carga y Ramas Afines (Sutcra).
El dirigente del Sutcra, Juan Dorado, había señalado a El País que el gremio está “totalmente de acuerdo” con la implementación del sistema y señaló que si bien se sugirieron algunas modificaciones, el contenido sustancial del documento se mantiene. “Necesitamos que el proyecto se instale lo más rápido posible”, dijo.
Limitaciones
Asumendi explicó que los reclamos en torno a la jornada laboral, al régimen de horas extras y el Convenio 153 “son un problema que no se va a solucionar ni siquiera en el largo plazo”, ya que consideró que “van a faltar conductores”. Uno de los motivos que expuso fue el desafío que tiene el país a nivel demográfico y las características que implica el trabajo.
“La profesión del camionero se ha ido deteriorando”, sostuvo. Por este motivo, la ITCP entiende que: “Pretender la aplicación efectiva de esta reglamentación sin que el MTOP garantice previamente lugares adecuados, seguros y accesibles para el descanso de los conductores, implica trasladar al trabajador y a las empresas una carga que excede sus posibilidades reales de cumplimiento", según redacta la intergremial en el documento al que accedió El País.
El presidente de la intergremial también aclaró que “la rigidez (de la normativa) lleva a que el transportista se esté pegando un tiro en el pie”. Asumendi agregó que este tipo de negociaciones “se deben hacer en un ámbito de Consejo de Salarios” ya que en las reuniones se establecen las especificidades de cada subgrupo.
“Afirmamos nuestra absoluta convicción de que el ámbito adecuado para atender y adaptar las necesidades actuales del sector no es la imposición de un decreto del Poder Ejecutivo, orientado a reglamentar un convenio internacional que data de 1979, sino el espacio natural y legítimo de la negociación colectiva sectorial”, señala el documento presentado por la ITCP.
Por otra parte, Asumendi mencionó que la baja productividad del sector no solo representa una problemática actual para las empresas transportistas, sino que la entrada en vigencia del convenio acentuará esta dificultad. “Con un sistema rígido no solo van a perder salario sino que también las empresas van a dejar de percibir (ingresos)”, dijo y agregó que la baja productividad genera un mayor nivel de informalidad en el sector.
Gran Hermano del transporte de carga
Dos proyectos que buscaban generar un control en las rutas quedaron sin efecto durante los últimos años: el Sistema de Gestión de Flotas (Sigeflot) sustituyó en 2020 al Sistema Integral de Control de Transporte de Cargas (Sictrac) pero nunca se aceleró su implementación. Ahora, la guía electrónica de carga tiene previsto conocer —mediante la instalación de GPS en los camiones— cómo es la circulación de los vehículos, las cargas que trasladan y qué rutas recorren. Los datos del sistema incluyen el nombre de la empresa, su número de registro ante la Dirección General Impositiva (DGI), matrícula del camión y documento del conductor. Debido al nivel de control que maneja el sistema, la guía es más conocida como el Gran Hermano del transporte de carga.
La guía de carga es un instrumento incluido en el artículo 271 de la ley 17.296 que establece que todo transporte de carga debe contar con una guía obligatoria que contenga una serie de datos necesarios para circular por las rutas. Según explicó en diciembre del año pasado la titular de la cartera, Lucía Etcheverry, la guía consiste en un sistema informático que “va en dirección a profesionalizar el sector, a darle trazabilidad a la carga y a generar mejores condiciones de desarrollo para ser más competitivo”.
En diciembre del año pasado el sector comenzó a implementar un programa piloto con pruebas en 15 empresas y 300 camiones. Según explicó Martín, la trazabilidad del transporte se podrá seguir mediante una doble modalidad. Por un lado, una app –que si bien se tienen las certificaciones correspondientes, aún no está habilitada– y la página web que contendrá la misma información en ambas plataformas.
“Nos permite ajustar detalles en materia de recepción de información”, indicó Martín y agregó que se espera que en los próximos meses el uso de la guía se masifique entre más empresas. “En términos prácticos se está trabajando de forma correcta”, sostuvo.
