BOTNIA-UPM1 Vs. HIF GLOBAL
Los uruguayos tenemos una larga y dolorosa experiencia en materia de grandes inversiones, sobre todo en nuestras fronteras. Una de ellas, BOTNIA nos costó más de 4 años de piquetes en Gualeguaychú (2005-2010). A los 16 años de aquel lamentable episodio, publicamos un balance completo: la situación actual del balneario El Ñandubaysal y los niveles de contaminación en ambas márgenes del río Uruguay.
https://www.uypress.net/Politica/Gualeguaychu-a-pleno-Esteban-Valenti-uc151588
Es difícil encontrar un desmentido más categórico de la campaña kirchnerista y de los piqueteros, que la situación actual. Si tienen alguna duda los invitamos a ver esa nota y no las opiniones, sino los datos irrefutables. Uno de los motivos más claros es que la resolución de la Corte de La Haya fue demoledora para la parte argentina y determinó que Cristina Kirchner hiciera levantar los piquetes. La inversión fue de 1.200 millones de dólares. Los uruguayos teníamos razón, en todo, absolutamente en todo.
Ahora tenemos frente a nosotros una nueva inversión, el proyecto de la multinacional HIF Global (Highly Innovative Fuels) para la instalación de una planta de e-Combustibles (combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde) en Paysandú. Actualmente, la inversión total estimada ronda los 5.385 millones de dólares, sería la más grande en la historia del país.
La planta industrial, representa aproximadamente el 40% - 45% de la inversión (unos 2.200 a 2.400 millones de USD). Este monto se destina a los electrolizadores, el equipo de 1 GW de potencia (tecnología PEM) que separa el hidrógeno del oxígeno. Es el componente más costoso de la planta. Captura de $CO_2$: Infraestructura para capturar y transportar el dióxido de carbono desde la planta de ALUR. Planta de Síntesis, reactores donde se combina el hidrógeno con el $CO_2$ para crear metanol y luego gasolina sintética. Logística y Puerto: Construcción de terminales de almacenamiento y carga en la margen del Río Uruguay.
Las estructuras de autogeneración de energía y red, representa aproximadamente el 55% - 60% de la inversión (unos 3.000 a 3.200 millones de USD). La empresa no solo construye la "fábrica", sino que debe crear su propia fuente de energía renovable masiva, parque eólico "Elena", instalación de aerogeneradores para una potencia de 1.137 MW. Parque Solar "Lucía": Paneles fotovoltaicos para una potencia pico de 1.162 MW. Líneas de Transmisión, el tendido eléctrico necesario para llevar esa energía desde los campos eólicos/solares hasta la planta en Paysandú y conectarse a la red de UTE.
Es inusual que una empresa gaste tanto en "generar su propia electricidad", pero en el negocio del hidrógeno verde el costo de la energía representa el 70% del costo operativo final del producto. Por ello se postergó la autorización y el acuerdo con el gobierno porque la empresa exige que UTE le venda el MWh a 40 dólares, muy por debajo del precio que UTE le vende actualmente a otras grandes empresas.
HIF Global está pidiendo un precio de 40 USD por MWh (Megavatio-hora). Su argumento es que Uruguay según declaraciones recientes de sus directivos (marzo/abril 2026), otros países están ofreciendo condiciones más agresivas. Paraguay ofrece energía a 25 USD/MWh (gracias a la abundancia de Itaipú), Chile, cerca de 32 USD/MWh pero no tiene ninguna capacidad de su red eléctrica nacional de abastecer la planta de HIF GLOBAL en Magallanes, y Brasil ofrece alrededor de 36 USD/MWh. Pregunta para más adelante ¿Por qué esta empresa, que conocía perfectamente los precios de la energía en Uruguay y en los otros países vino a radicarse a Uruguay?
Elementos fundamentales a tener en cuenta. ¿A cuánto vende UTE la energía a las grandes empresas? UTE tiene diferentes tarifas para los Grandes Consumidores (industrias como cementeras, arroceras o frigoríficos), pero los precios suelen ser más altos que lo que pide HIF.
Dependiendo del horario (si consumen de noche o en horas pico) y del contrato, el precio promedio en Uruguay para una gran industria ronda los 60 a 80 USD/MWh.
Si UTE le vende a HIF Global a 40 USD el MWh, las otras industrias uruguayas que hoy pagan 70 USD podrían reclamar (con razón) por que ellas no reciben el mismo beneficio. El temor es que, si el precio es demasiado bajo, los ciudadanos y las empresas ya instaladas terminen "subsidiando" con sus facturas el negocio de una multinacional. Hay soluciones.
Asumamos que no es que necesiten que sea "energía barata" por capricho, sino que el modelo de hidrógeno verde solo funciona si la electricidad de una red externa es casi un costo marginal. El desafío del gobierno de Uruguay es atraer la inversión sin que UTE pierda dinero en el camino y los uruguayos, empresas y ciudadanos no terminemos financiando las ganancias de una transnacional.
Para analizar el conjunto del problema hay que considerar cual es el consumo a pleno régimen de producción de la planta.
La escala de esta planta es masiva para los estándares de Uruguay. Estos son los números proyectados para el complejo en Paysandú: tendrá un electrolizador de 1 GW (1.000 MW).Esto equivale a casi la mitad de toda la potencia que consume el Uruguay entero en un día promedio.
Para alimentar ese electrolizador y el resto de la planta, HIF planea instalar cerca de 2.700 MW de potencia renovable (sumando eólica y solar). Con ese consumo, la planta apunta a producir unas 250.000 toneladas de e-gasolina al año.
La empresa pide energía del Estado para asegurar que la planta nunca se apague y para obtener un precio de "respaldo" que cierre con sus números financieros, ya que el costo de la electricidad representa el 70% de sus costos de producción.
Si la planta de HIF Global se conectara al 100% a la red de UTE durante dos o tres días -ya sea por falta total de viento y sol o por una falla técnica en sus propios parques- se generaría un escenario de altísima tensión para el sistema eléctrico uruguayo, tanto técnica como económicamente.
Si los parques de HIF no funcionan, UTE tendría que activar todas sus fuentes disponibles para su abastecimiento, sería necesaria las represas al máximo, gastando el "agua guardada". Se usaría el excedente de viento y sol del sistema nacional y el gran problema es que si no hay viento ni sol en los parques de HIF, es probable que tampoco haya mucho en el resto del país. En ese caso, UTE tendría que encender sus centrales térmicas (gasoil y fueloil). En ese caso se produciría energía con petróleo que es carísimo (mucho más que los 40 USD que pide HIF). Si el contrato no está bien blindado, el Estado perdería millones de dólares en solo esos tres días.
Inyectar o retirar de la red pública una carga de 1.000 MW de forma repentina es como conectar una aspiradora gigante en una casa con una instalación eléctrica vieja: puede hacer saltar todos los fusibles.
Una demanda tan grande podría desestabilizar la frecuencia de la red nacional, obligando a UTE a realizar cortes programados en otros sectores para evitar un colapso general, un gran apagón. UTE tendría que construir líneas de alta tensión de 500 kV específicas para Paysandú para soportar este flujo de energía sin que los cables se sobrecalienten.
Si la planta se conecta al 100% a la red por varios días, Uruguay tendría la capacidad técnica de respaldarla solo si hay agua en las represas o si se queman combustibles fósiles, pero el costo económico sería enorme.
Por eso, el contrato final deberá incluir cláusulas claves para que la empresa HIF "se baje" de la red si el país necesita esa energía para sus ciudadanos y las otras empresas. No puede ser la prioridad nacional. Sería un suicidio.
Si la empresa ha puesto tanta fuerza en la negociación sobre los 40 dólares por MWh, es porque consideran posible tener que usar el suministro de UTE en variadas oportunidades y eso sería muy grave para nuestra generación y nuestra red pública.
¿Qué produce exactamente HIF GLOBAL?
La producción se divide en dos etapas principales. El hidrógeno verde es el ingrediente base, pero el producto final que se vende al mundo son los e-combustibles:
e-Metanol (~876.000 toneladas al año): Es el producto intermedio clave. Es un alcohol líquido que se puede almacenar y transportar fácilmente.
e-Gasolina (~313.000 toneladas al año): Una parte del metanol se procesa un paso más para convertirse en gasolina sintética de 93 octanos, lista para usar en cualquier auto actual.
Hidrógeno Verde (~170.000 toneladas al año): Generado mediante electrólisis, es el insumo que luego se combina con el $CO_2$ capturado de ALUR para crear los combustibles líquidos
Este es uno de los elementos claves por los que la empresa HIF GLOBAL eligió Uruguay a pesar de los altos precios de los combustibles, acceder a la biomasa que produce la planta de ALUR, que junto con el agua y la energía son los componentes insustituibles para hidrógeno verde.
Para hacer combustible sintético no solo se necesita hidrógeno (agua + luz), se necesita Carbono.
En otros países, las empresas tienen que gastar fortunas en máquinas de "Captura Directa de Aire" (chupar el aire para sacar el CO_2).
En Paysandú, ALUR ya lo tiene concentrado. Al fermentar cereales para bioetanol, ALUR emite un CO_2 muy puro y de origen vegetal (biogénico). HIF solo tiene que poner una "manguera" en la chimenea de ALUR. Esto les ahorra cientos de millones de dólares en tecnología de captura.
B. Estabilidad Jurídica y "Grado de Inversión"
Uruguay es el país con el riesgo país más bajo de la región. Para un proyecto que se paga en 20 años, los inversores (que son bancos internacionales) prefieren un país donde las reglas no cambien cada 4 o 5 años.
Aquí entramos en un problema muy delicado, definitorio, el ambiente. En el conflicto con Gualeguaychú y los Kirchner teníamos razón y 16 años después de terminado el conflicto nuestras razones son abrumadoras. En este caso, los que tienen razón son los pobladores y las autoridades de Entre Ríos.
Instalar una planta de las dimensiones de la que tiene proyectada HIF GLOBAL a muy pocos kilómetros de las playas de Colón afecta seriamente al turismo que es una de las principales fuentes económicas y de empleo en Colón, es arriesgarnos a un juicio en La Haya y perderlo.
Por eso también se están evaluando alternativas sobre la ubicación exacta dentro de Paysandú para cumplir con todas las normativas ambientales y evitar conflictos territoriales.
La UNESCO (1962) establece que los Estados deben proteger "la fisonomía de los paisajes naturales y urbanos, ya sean creados por la naturaleza o por el hombre, que presenten un interés cultural o estético.
Si un balneario es considerado parte de un patrimonio cultural o tiene un valor paisajístico excepcional, cualquier obra (como molinos de cientos de metros de altura) debe ser evaluada por su "intrusión visual".
Aunque es europeo, es el estándar de oro que siguen muchos países (incluido Uruguay en su legislación de Ordenamiento Territorial). Define el paisaje como un componente esencial del bienestar humano, establece que las autoridades deben integrar el paisaje en sus políticas de urbanismo y desarrollo, evitando que infraestructuras industriales degradan la "calidad visual" de las zonas turísticas.
Muchos balnearios uruguayos (como los de Montevideo o Maldonado) buscan certificar sus playas con la norma ISO 14001 o programas como "Bandera Azul". Estas certificaciones exigen un plan de gestión ambiental que incluye el control de impactos visuales negativos, infraestructuras industriales que rompan la armonía del lugar).
Ley de Ordenamiento Territorial (Nº 18.308), protege el paisaje como un "recurso limitado" y obliga a que los proyectos industriales en la costa pasen por un análisis de impacto visual. El Ministerio de Ambiente exige autorizaciones ambientales previas para cualquier obra en esta zona. Uno de los puntos que analizan es si la obra altera permanentemente la percepción visual del balneario.
En el caso de Paysandú, el debate no es tanto sobre un "balneario" oceánico, sino sobre la zona costera del Río Uruguay. Los molinos eólicos gigantes (de hasta 200 metros) son visibles a decenas de kilómetros.
Este es precisamente el punto de mayor conflicto social en la actualidad. Mientras que para la ciudad de Paysandú la planta queda "lejos", para la ciudad argentina de Colón queda literalmente enfrente.
Datos exactos de la ubicación y las distancias que están generando la polémica.
La planta HIF Paysandú se proyecta en una zona denominada Constancia, al norte de la ciudad de Paysandú, se ubicará sobre la ribera del río Uruguay, aprovechando la cercanía con la planta de ALUR.
Desde Paysandú la planta estará a unos 15 kilómetros al norte del centro urbano. Para los sanduceros, la planta es una industria lejana que no interfiere con su vista diaria ni sus playas principales.
Desde Colón y debido a la curva del río, la planta se ubicará exactamente enfrente de la zona norte de Colón. Esta ciudad vive del turismo de playa, descanso y termas. Tener una planta de producción masiva de metanol y gasolina (industria pesada) a 3 km de sus balnearios arruinará totalmente la actividad turística.
La planta de UPM 1 (originalmente Botnia), ubicada en Fray Bentos, Uruguay, se encuentra a una distancia de aproximadamente 47 a 50 kilómetros de la ciudad de Gualeguaychú, Argentina. Estamos hablando de una situación totalmente diferente.
Cuáles serán los elementos de la planta de HIF Paysandú que inexorablemente afectarán la vista desde las playas y desde la propia ciudad de Colón.
Varias naves industriales largas y bajas que albergan los electrolizadores tipo PEM (membrana de intercambio de protones. Ocupará una superficie equivalente a varios estadios de fútbol.
No emite gases, solo oxígeno puro que se libera a la atmósfera. El sonido principal será el de los sistemas de refrigeración (ventiladores industriales).
Las torres de Síntesis y Reactores, que es la parte más visible y alta de la planta (después de los molinos. Serán un entramado de tuberías de acero inoxidable, torres de destilación y reactores químicos. Algunas torres de fraccionamiento pueden alcanzar entre 40 y 60 metros de altura. Es la zona que los vecinos de Colón verán con más claridad, especialmente por las luces de seguridad nocturnas.
Para manejar una producción de casi un millón de toneladas al año, se necesita un "barrio" de tanques. Grandes cilindros metálicos plateados o blancos con techos flotantes (para evitar la evaporación, estarán rodeados por muros de contención de hormigón para evitar derrames al suelo o al Río Uruguay en caso de falla.
HIF necesita sacar su producto por barco, por lo que la costa cambiará drásticamente con un brazo de hormigón que se interna en el Río Uruguay con tuberías para cargar las barcazas.
Físicamente, será un gigante de acero y tecnología en medio de un entorno rural, lo que representa el mayor desafío de convivencia para Paysandú y Colón.
La distancia en línea recta será solo 3 a 4 kilómetros que separan la zona industrial proyectada de la costanera y las playas de Colón.
Desde el balneario municipal de Colón y su zona turística, la planta (con sus chimeneas, tanques y luces nocturnas) será perfectamente visible en el horizonte, rompiendo la vista actual de selva marginal uruguaya. ¿Alguien en Uruguay aceptaría esa situación delante de una playa fluvial que arruinara totalmente sus posibilidades turísticas, por ejemplo frente a Las Cañas?
Hoy, la pelota está en la cancha de la empresa, pues el gobierno uruguayo, le ha pedido a HIF (el pasado 3 de abril) que presente alternativas de localización para destrabar la negociación y evitar que el "sueño del hidrógeno" se convierta en una pesadilla diplomática y citrícola.
Otro aspecto crítico la Evaluación de Impacto Ambiental que el Ministerio de Ambiente de Uruguay está analizando, La convivencia entre la "nueva industria" del hidrógeno y la "vieja industria" citrícola de Paysandú no es sencilla, especialmente por las exigentes certificaciones internacionales (GlobalGAP, USDA, HACCP) que poseen los productores locales.
Para exportar a EE.UU. y Europa, los cítricos de Paysandú deben demostrar que están libres de contaminantes químicos y metales pesados. Aunque HIF afirma que su proceso es "limpio", cualquier fuga accidental de metanol (que es tóxico) o de sustancias químicas utilizadas en el tratamiento de agua para los electrolizadores podría depositarse en las hojas y frutos.
Si los inspectores de la Unión Europea o el USDA perciben que la fruta crece a pocos metros de una planta química de escala masiva, podrían exigir análisis de residuos mucho más frecuentes y costosos, o incluso considerar la zona como "de riesgo", afectando el valor del producto.
La construcción durará unos 30 meses y es el periodo más crítico para los citricultores: el movimiento de tierra para cimentar todas las instalaciones y los miles de camiones circulando generarán nubes de polvo. Este polvo se deposita en los poros de las hojas (estomas), reduciendo la fotosíntesis y el rendimiento del árbol. Además, el polvo en la fruta la descalifica para exportación "en fresco" por razones estéticas. Para nosotros comunes citadinos nos puede parecer algo lejano, pero es la vida o la muerte de muchos productores citrícolas de Paysandú.
La opción de desplazar varios kilómetros la actual ubicación de la planta de hidrógeno verde, para evitar la notoria contaminación visual para Colón, Argentina y para no dañar a los productores citrícolas sanduceros, se puede arbitrariamente evaluar, incluyendo la compra de nuevas tierras en 40 millones de dólares, que equivaldrían a 0.74% del total de la inversión prevista. No parece ser un esfuerzo imposible.
Se comprende perfectamente la importancia que el Intendente de Paysandú, Nicolás Olivera en momentos de serios problemas de empleo a que se concrete esta obra, pero no puede hacerse a costa de graves perjuicios para los productores citrícolas y de un serio conflicto diplomático con Argentina. Diferente al de Gualeguaychú.
