El ingeniero forestal Jaime Ledesma planteó que la propuesta para modificar las condiciones de uso del suelo y elevar el umbral de pendientes en Misiones necesita una revisión técnica integral. Su análisis propone evaluar conjuntamente la aptitud productiva, la conservación del bosque nativo y las restricciones que se superponen sobre el territorio.
El ingeniero forestal Jaime Ledesma, expresidente del → Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones y miembro del órgano asesor del → Instituto Forestal Provincial (InFoPro), pidió profundizar la evaluación territorial antes de avanzar con cambios en las condiciones de utilización de los suelos misioneros.
En una entrevista publicada por Argentina Forestal el 7 de octubre, el profesional analizó el proyecto D-70.425/26, que el medio identifica como presentado el 18 de junio por los diputados Miguel Núñez, Martín Arjol y Ramón Amarilla. Sus observaciones corresponden a una propuesta legislativa y no a nuevas condiciones de uso del suelo ya vigentes.
Evaluar el territorio antes de modificar las pendientes
Uno de los puntos señalados por Ledesma es la modificación del umbral de pendiente del 15% al 25%. A su entender, ese cambio requiere estudiar las características de los suelos, la cobertura forestal existente y las consecuencias que podría generar sobre la planificación territorial.
El profesional propone analizar de manera conjunta el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN), el régimen de Bosques Protectores y las Fajas Ecológicas. Estos instrumentos inciden sobre la conservación, la conectividad entre ambientes, la protección de los cursos de agua y las posibilidades de desarrollar actividades productivas.
Su planteo apunta a determinar dónde puede producirse, qué actividades son compatibles con cada ambiente y bajo qué condiciones, utilizando información territorial, ambiental y productiva actualizada.
Las 400.000 hectáreas son una estimación de potencial productivo
Según las cifras expuestas por Ledesma, Misiones dispone de aproximadamente 1,25 millones de hectáreas con aptitudes agropecuarias y forestales, de las cuales unas 850.000 hectáreas estarían bajo usos productivos. La diferencia, cercana a 400.000 hectáreas, representaría un potencial territorial para futuras actividades.
El entrevistado también menciona más de 400.000 hectáreas clasificadas en Categoría III del OTBN. Ambas referencias deben distinguirse: la superficie con aptitud productiva y la superficie incluida en una categoría de conservación responden a criterios diferentes y no constituyen, por sí mismas, una cantidad de hectáreas autorizadas para transformar.
Ledesma considera que ese potencial tiene valor estratégico para diversificar la producción y sostener el desarrollo provincial. Al mismo tiempo, aclara que su posición no implica promover la transformación de toda la Categoría III ni desconocer las funciones ambientales del bosque nativo.
Categoría III no significa autorización automática
La Ley nacional 26.331 define la Categoría III, identificada con el color verde, como sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcial o totalmente dentro de los criterios establecidos por la norma. Esa clasificación no sustituye los procedimientos de autorización.
El artículo 13 exige autorización de la autoridad competente para realizar desmontes o manejo sostenible de bosques nativos. Para los desmontes en Categoría III, el artículo 17 requiere un plan de aprovechamiento del cambio de uso del suelo, mientras que el artículo 22 establece la evaluación de impacto ambiental obligatoria para el desmonte.
Estas exigencias respaldan una precisión central de la entrevista: la aptitud de un terreno o su clasificación dentro del OTBN no equivale a una habilitación general para cambiar su uso.
Información precisa para decisiones de largo plazo
Antes de modificar el régimen, Ledesma propone actualizar la información sobre las superficies efectivamente utilizadas, la aptitud de los suelos, la distribución de las categorías de conservación y la ubicación de corredores y fajas ecológicas. Ese análisis permitiría evaluar las posibilidades productivas de cada zona junto con sus restricciones ambientales.
Para el profesional, la conservación y la producción deben integrarse en una estrategia de desarrollo sostenible. Su reclamo es que las decisiones políticas se apoyen en una evaluación técnica suficiente de sus efectos sobre el empleo, la biodiversidad, los servicios ambientales y las posibilidades de desarrollo de las próximas décadas.
Fuentes principales
Escobar, P. (2026, 7 de octubre). Misiones: ingeniero forestal plantea la necesidad de una revisión técnica del proyecto sobre cambios de uso del suelo y pendientes. → Argentina Forestal.
Congreso de la Nación Argentina. (2007). Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, artículos 9, 13, 17 y 22. → Texto oficial.
ICI Forestal. Elaboración propia a partir de la entrevista y la normativa citadas.
