Uruguay generó el 98 % de su electricidad con fuentes renovables en 2025. El dato confirma el alcance de la transformación eléctrica, pero no describe toda la energía que consume el país: en el consumo final, los combustibles fósiles todavía representaron el 34 %, según el → Balance Energético Nacional (BEN) 2025 del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).
La diferencia entre ambos porcentajes ayuda a entender dónde llegó la primera etapa de la transición y cuáles son sus límites. La matriz eléctrica registra las fuentes utilizadas para generar electricidad. El balance energético, en cambio, sigue también los combustibles y otras fuentes que utilizan el transporte, la industria, los hogares y las actividades agropecuarias.
Una transición eléctrica avanzada
El 98 % renovable de 2025 refleja un cambio sostenido en la generación eléctrica uruguaya. La matriz energética primaria, sin embargo, es más amplia. En el abastecimiento de esa matriz, los residuos de biomasa representaron el 42 % y los derivados del petróleo, el 33 %. La participación petrolera fue menor que el promedio de 39 % registrado entre 2014 y 2024, aunque el MIEM señala que su consumo en valores absolutos viene aumentando.
La dependencia fósil también aparece en el consumo final: los derivados del petróleo aportaron el 33 % y el gas natural, el 1 %. Por eso, el 98 % de electricidad renovable no equivale a que el conjunto de la energía consumida sea renovable. Son indicadores distintos y describen etapas diferentes del sistema energético.
El transporte mantiene el uso de combustibles
La industria concentró el 52 % del consumo final de energía en 2025; el transporte, el 24 %; y los hogares, el 15 %. En el transporte todavía predominan la gasolina y el gasoil. Aunque aumenta la electricidad utilizada por los vehículos eléctricos, ese crecimiento parte de una demanda que aún convive con un parque ampliamente dependiente de combustibles líquidos.
El transporte también tuvo un peso destacado en las emisiones asociadas al uso de energía: respondió por el 63 % del CO₂ de ese sector, frente al 17 % de la industria. El dato muestra que electrificar una parte de la movilidad es un avance, pero que reducir emisiones requiere sustituir combustibles en una escala mayor y atender también la demanda de transporte de cargas.
Industria, hogares y agro: consumos diferentes
La industria es el principal sector consumidor y su matriz varía según la actividad. En el balance final, los residuos de biomasa fueron la fuente con mayor participación, con el 37 %, seguidos por los derivados del petróleo, con el 33 %. La presencia de biomasa es relevante en el perfil energético nacional, pero no elimina el uso de combustibles fósiles en procesos industriales y transporte.
En los hogares, la electricidad es la principal fuente de energía y el uso de leña viene creciendo, según el BEN. En el agro, los datos públicos más desagregados consultados corresponden a un estudio basado en información de 2021: allí, el gasoil representaba el 66 % del consumo energético agropecuario. El mismo estudio estimó que el sector primario —agro, pesca y minería— consumía el 4 % de la energía del país. Es una referencia anterior y no debe interpretarse como una medición específica de 2025.
Ese perfil permite ver por qué la transformación eléctrica no se traslada automáticamente a tractores, camiones, maquinaria, riego, calor industrial o calefacción. Cada uso tiene necesidades técnicas distintas y requiere soluciones, infraestructura e inversiones específicas.
El siguiente tramo de la transición
La primera transformación permitió que Uruguay generara casi toda su electricidad con fuentes renovables. El paso pendiente es ampliar esa sustitución en los usos que todavía dependen del petróleo y el gas, sin confundir la composición de la electricidad con la del conjunto de la energía consumida.
El desafío será avanzar en eficiencia y electrificación allí donde resulte viable, desarrollar alternativas para los usos difíciles de electrificar y aprovechar los recursos de biomasa con criterios de sostenibilidad. El BEN permite medir ese proceso con una serie histórica de 61 años; sus datos muestran un avance importante, pero también que la transición energética sigue abierta.
Fuentes principales
→ Ministerio de Industria, Energía y Minería. (s. f.). Balance Energético Nacional.
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes oficiales. 1 de octubre de 2026.
