La compañía energética ENGIE informó la entrada en operación comercial de un sistema de almacenamiento con baterías de 142 MW de potencia y 802 MWh de capacidad energética en Mejillones, al norte de Chile. La instalación forma parte de la transformación de un complejo históricamente vinculado a la generación termoeléctrica a carbón. La experiencia ofrece una referencia para Uruguay, que ya genera casi toda su electricidad con fuentes renovables, pero enfrenta nuevos desafíos para almacenar energía y administrar la producción eólica y solar.
La empresa → ENGIE Chile anunció la operación comercial de un sistema de almacenamiento de energía mediante baterías, conocido como BESS por sus siglas en inglés, en el complejo energético de Mejillones, en la región de Antofagasta.
La instalación dispone de una potencia de 142 MW y una capacidad de almacenamiento de 802 MWh. Su incorporación representa un nuevo avance en la estrategia de la compañía para transformar instalaciones anteriormente asociadas a la generación eléctrica con carbón en infraestructura destinada a respaldar un sistema con mayor participación de energías renovables.
El proyecto fue difundido por medios especializados el 12 de octubre de 2026. La comunicación debe distinguirse de las etapas anteriores de construcción, montaje y pruebas: la novedad informada corresponde a su incorporación a la operación comercial.
Una batería capaz de entregar energía durante varias horas
La diferencia entre potencia y capacidad de almacenamiento resulta fundamental para comprender la escala del proyecto.
Los 142 MW indican la potencia máxima nominal que el sistema puede entregar bajo sus condiciones de diseño. Los 802 MWh representan la cantidad de energía que puede almacenar y posteriormente suministrar.
La relación entre ambas magnitudes equivale a aproximadamente 5,6 horas de descarga a potencia nominal, como cálculo teórico. La duración efectiva depende del estado de carga, las pérdidas de conversión, las condiciones operativas y los límites establecidos para preservar las baterías.
La instalación puede contribuir a desplazar electricidad desde períodos de abundante generación renovable hacia horarios de mayor demanda o menor disponibilidad de sol y viento.
De la generación con carbón al almacenamiento eléctrico
Mejillones constituye uno de los principales polos energéticos del norte chileno. Durante décadas, su infraestructura estuvo estrechamente relacionada con centrales termoeléctricas que abastecían a la actividad minera y a otros consumidores industriales.
La expansión de la energía solar en el desierto de Atacama y el crecimiento de la generación eólica modificaron progresivamente las necesidades del sistema eléctrico chileno.
La incorporación de baterías en un complejo energético existente permite aprovechar, cuando las condiciones técnicas lo permiten, parte de las conexiones eléctricas, instalaciones auxiliares y capacidades operativas desarrolladas para actividades anteriores.
Sin embargo, la instalación de un sistema BESS no significa que toda la infraestructura de una central térmica pueda reutilizarse sin modificaciones. Los equipos de almacenamiento requieren sistemas específicos de conversión eléctrica, refrigeración, protección, control y seguridad.
Chile necesita trasladar energía solar hacia otros horarios
La expansión fotovoltaica chilena ha generado una creciente disponibilidad de electricidad durante las horas de radiación solar, especialmente en el norte del país.
Esa producción no siempre coincide con los momentos de mayor consumo ni con la capacidad disponible para transportarla hacia otros centros de demanda.
En determinadas condiciones, la combinación de elevada generación solar, restricciones de transmisión y demanda insuficiente puede obligar a reducir la producción renovable disponible.
Las baterías permiten almacenar parte de esa electricidad y entregarla posteriormente. También pueden prestar determinados servicios de respuesta rápida y apoyo a la estabilidad del sistema, dependiendo de sus características técnicas y de la regulación aplicable.
El almacenamiento no sustituye automáticamente la necesidad de ampliar las redes de transmisión. Ambas inversiones pueden ser complementarias y deben analizarse según la ubicación de los proyectos, los horarios de generación y la demanda.
Uruguay ya alcanzó una elevada participación renovable
La comparación con Uruguay debe partir de una diferencia importante. Chile continúa desarrollando inversiones para integrar volúmenes crecientes de generación solar y reemplazar progresivamente fuentes fósiles, mientras Uruguay ya alcanzó una participación renovable del 98% en su generación eléctrica durante 2025.
De acuerdo con el → Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), la generación eléctrica uruguaya de 2025 se integró aproximadamente por 46% de hidroelectricidad, 34% de energía eólica, 14% de biomasa y 4% de energía solar. Las fuentes fósiles representaron el 2% restante.
Este resultado corresponde exclusivamente a la generación de electricidad. No significa que el 98% de toda la energía consumida en Uruguay sea renovable, porque el transporte, la industria y otras actividades continúan utilizando combustibles de origen fósil.
La experiencia chilena, por tanto, no demuestra que Uruguay deba instalar baterías de igual tamaño. Sí permite examinar cómo un sistema eléctrico con mayor presencia de generación variable puede incorporar almacenamiento para mejorar su flexibilidad.
UTE estudia nuevas soluciones de almacenamiento
La empresa pública → UTE informó en junio de 2026 que trabaja desde 2025 en el análisis de alternativas de almacenamiento de energía.
El objetivo consiste en estudiar tecnologías que permitan aprovechar excedentes de generación renovable y disponer de esa electricidad en momentos en que disminuye la producción eólica o solar.
Uruguay dispone de recursos que deben considerarse antes de definir nuevas inversiones. La generación hidroeléctrica regulable, la biomasa y las interconexiones con Argentina y Brasil aportan diferentes formas de flexibilidad al sistema.
La conveniencia de incorporar baterías depende, entre otros factores, de su costo, vida útil, ubicación, duración de descarga y servicios que puedan prestar. También importa evaluar si resulta más eficiente almacenar energía, ampliar redes, modificar determinados consumos o utilizar los recursos de regulación existentes.
Un desafío vinculado al desarrollo industrial
La disponibilidad de energía renovable y la capacidad de utilizarla en los horarios requeridos constituyen factores importantes para nuevas inversiones industriales.
En Uruguay, la cadena forestal y de la celulosa tiene una relación particularmente estrecha con la generación energética mediante biomasa. Al mismo tiempo, nuevos procesos industriales, electrificación de equipos y proyectos asociados a combustibles sintéticos podrían modificar los perfiles de consumo eléctrico en determinadas regiones.
El almacenamiento puede formar parte de esas soluciones, aunque sus beneficios deben evaluarse proyecto por proyecto. No toda instalación industrial necesita baterías y no todos los problemas de suministro se resuelven mediante almacenamiento.
Dos transiciones con necesidades diferentes
La instalación de 802 MWh en Mejillones refleja una transformación significativa del sistema eléctrico chileno: parte de la infraestructura energética comienza a orientarse desde la generación térmica hacia el almacenamiento y la gestión de fuentes renovables.
Uruguay, en cambio, ya cuenta con una matriz de generación eléctrica predominantemente renovable. Su siguiente desafío consiste en conservar esa condición mientras incorpora nueva generación, fortalece las redes y atiende futuros aumentos de demanda.
La experiencia de ENGIE en Chile ofrece una referencia tecnológica para ese debate. La decisión sobre qué capacidad de almacenamiento necesita Uruguay deberá surgir de estudios propios de su sistema eléctrico, sus recursos hidroeléctricos, la evolución de la demanda y los costos de las alternativas disponibles.
Fuentes principales
→ UTE. (2026, 5 de junio). Almacenar: el nuevo desafío de la generación renovable.
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes empresariales, oficiales y periodísticas. 13 de octubre de 2026.
