
El grupo finlandés Stora Enso aprobó un plan para separar sus activos forestales en Suecia y constituir Bergslagets Skogar, una nueva empresa que administraría más de 1,2 millones de hectáreas y cotizaría en las bolsas de Estocolmo y Helsinki. La operación, cuya finalización está prevista para marzo de 2027, busca diferenciar la gestión y valorización de los bosques de las actividades industriales de envases y materiales renovables. La reorganización constituye un movimiento relevante para el sector forestal internacional y plantea interrogantes sobre la relación entre propiedad de la tierra, producción de madera e industria.
El directorio de → Stora Enso aprobó el 30 de octubre de 2026 el plan de escisión parcial que permitirá transferir su negocio de activos forestales suecos a una nueva sociedad denominada Bergslagets Skogar.
La decisión representa un paso formal en un proceso anunciado durante 2025, cuando la compañía comenzó a estudiar la posibilidad de separar la propiedad y administración de sus bosques de otras actividades del grupo.
La nueva empresa concentraría más de 1,2 millones de hectáreas de tierras forestales en Suecia y, según Stora Enso, se convertiría en la mayor compañía europea cotizada en bolsa dedicada específicamente a la propiedad y gestión de bosques.
La operación todavía no está concluida. El plan deberá ser considerado por una junta extraordinaria de accionistas prevista para el 15 de diciembre de 2026 y está sujeto a otras condiciones y autorizaciones.
Dos empresas con actividades diferenciadas
Stora Enso es un grupo industrial dedicado a productos elaborados a partir de materiales renovables, entre ellos envases, cartones, productos de madera y soluciones basadas en fibras vegetales.
La separación propuesta busca que la compañía concentre su estrategia en esas actividades industriales, mientras Bergslagets Skogar asumiría la propiedad, gestión y desarrollo de los activos forestales suecos.
La nueva sociedad también recibiría actividades relacionadas con determinados productos industriales, como pigmentos, y con la gestión de proyectos de energías renovables vinculados al negocio que se transfiere.
La operación no significa que Stora Enso abandone el consumo de madera como materia prima ni que deje de participar en la cadena forestal. Lo que cambiaría es la organización societaria de una parte de sus activos.
La compañía sostiene que la reorganización permitirá que ambos negocios desarrollen estrategias propias, asignen capital según sus necesidades y sean evaluados por los inversores de manera diferenciada.
Más de 1,2 millones de hectáreas bajo una administración independiente
La dimensión territorial constituye uno de los aspectos centrales del proyecto. Bergslagets Skogar administraría una superficie forestal superior a 1,2 millones de hectáreas, distribuida en distintas zonas de Suecia.
Para dimensionar esa extensión, 1,2 millones de hectáreas equivalen a 12.000 kilómetros cuadrados. Se trata de una superficie considerable, aunque no toda la tierra comprendida necesariamente corresponde a plantaciones productivas o áreas disponibles para cosecha.
La empresa tendrá entre sus actividades principales el manejo de bosques, la comercialización de madera y la administración de tierras y otros recursos asociados.
El objetivo declarado es combinar ingresos provenientes de la actividad forestal con la valorización de los activos a largo plazo.
Esa estrategia responde a una característica de la inversión forestal: los bosques constituyen activos biológicos cuyo valor depende tanto de su capacidad productiva como del crecimiento de las existencias de madera, las condiciones del mercado y las posibilidades de utilización de la tierra.
Los objetivos económicos y forestales anunciados
Stora Enso presentó metas preliminares para Bergslagets Skogar que combinan indicadores económicos, manejo forestal y compromisos ambientales.
Entre los objetivos figura aumentar, en promedio, un 1 % anual el volumen neto de madera en pie. Este indicador se refiere a las existencias forestales y no debe confundirse con un incremento equivalente de las ventas o de la superficie forestada.
La empresa también plantea alcanzar, a largo plazo, una rentabilidad anual de flujo de caja libre del 2 % sobre el valor de los activos forestales.
En materia financiera, proyecta mantener una relación entre deuda neta y valor de activos de entre 0 % y 20 %, además de distribuir dividendos ordinarios equivalentes al 80 %–100 % del resultado neto ajustado.
Estas cifras son objetivos de gestión y política financiera. No representan resultados garantizados ni compromisos de rentabilidad para los futuros accionistas.
El grupo también anunció metas de mejora de los beneficios asociados a biodiversidad y clima, aunque la documentación divulgada no establece en esos puntos porcentajes equivalentes a los indicadores económicos.
Activos valorados en miles de millones de euros
La información financiera preliminar difundida por Stora Enso asigna al negocio forestal que se transferiría un valor de activos de 63.750 millones de coronas suecas, según las cifras ilustrativas correspondientes a los doce meses finalizados el 30 de septiembre de 2026.
Ese valor corresponde a la valoración contable de los activos forestales incluidos en la operación. No equivale al precio de una compraventa ni a una valoración bursátil definitiva de Bergslagets Skogar.
Para el mismo período, la empresa informó ventas e ingresos operativos por 2.119 millones de coronas suecas y un resultado operativo ajustado de 1.411 millones.
La información es preliminar, no auditada e ilustrativa. Stora Enso advirtió que todavía deberán incorporarse elementos propios del funcionamiento de Bergslagets Skogar como sociedad independiente.
La estructura financiera prevista contempla una deuda neta aproximada de 9.100 millones de coronas suecas después de completada la separación.
Cómo se realizará la separación
El plan establece una escisión parcial transfronteriza mediante la cual se transferirán a Bergslagets Skogar los activos, derechos, obligaciones y pasivos relacionados con el negocio forestal sueco.
Los accionistas actuales de Stora Enso recibirían acciones de la nueva empresa en proporción a su participación, manteniendo al mismo tiempo sus acciones en el grupo industrial.
La relación prevista es de una acción de Bergslagets Skogar por cada acción de Stora Enso, con correspondencia entre las clases de acciones establecidas en el plan.
La finalización está prevista para el 31 de marzo de 2027. Posteriormente se iniciaría la negociación pública de las acciones de Bergslagets Skogar en las bolsas de Estocolmo y Helsinki, una vez cumplidos los requisitos correspondientes.
Antes de esa fecha, la compañía deberá obtener la aprobación de los accionistas y completar las actuaciones regulatorias y societarias previstas.
Stora Enso informó que sus cinco principales accionistas por derechos de voto, que reúnen aproximadamente el 69,9 % de los votos, asumieron compromisos de apoyar la operación bajo determinadas condiciones.
Ese respaldo representa un elemento importante para la viabilidad del plan, pero no sustituye la decisión formal que deberá adoptar la junta extraordinaria.
La relación entre el bosque y la industria
La decisión de Stora Enso plantea una cuestión central para las grandes empresas forestales: si resulta más conveniente mantener la propiedad de los bosques y las instalaciones industriales dentro de un mismo grupo o administrarlas mediante sociedades especializadas.
La integración puede ofrecer ventajas de coordinación entre el abastecimiento de materia prima y las necesidades de las plantas industriales. Sin embargo, también reúne negocios con características financieras y horizontes de inversión diferentes.
El manejo forestal exige planificación de largo plazo y decisiones que pueden extenderse durante décadas. La producción industrial, en cambio, enfrenta ciclos de demanda, inversiones en equipamiento, costos energéticos y condiciones comerciales que pueden cambiar con mayor rapidez.
Separar ambas actividades puede facilitar que los inversores evalúen sus resultados individualmente. También obliga a prestar atención a la continuidad de los acuerdos de suministro, la coordinación logística y las condiciones comerciales entre productores de madera y establecimientos industriales.
La documentación disponible no permite concluir que una estructura societaria sea necesariamente superior a otra. Su conveniencia depende de las características productivas, financieras y comerciales de cada grupo.
Qué interés tiene para Uruguay
Uruguay ha desarrollado una cadena forestal en la que conviven productores de madera, empresas propietarias de plantaciones, industrias de transformación y grandes plantas de celulosa.
La experiencia de Stora Enso resulta relevante porque muestra una forma de reorganizar activos forestales de gran escala sin que ello implique necesariamente desprenderse de la actividad industrial que utiliza madera.
Para el sector uruguayo, el caso permite analizar la importancia de la estructura de propiedad, los contratos de abastecimiento, la planificación de cosechas y las inversiones necesarias para transformar madera en productos de mayor valor agregado.
También invita a distinguir entre el rendimiento financiero de la tierra forestal y los resultados de las industrias que procesan la materia prima. Aunque ambas actividades están vinculadas, sus costos, riesgos y necesidades de inversión no son idénticos.
La reorganización sueca no constituye un modelo que deba trasladarse automáticamente a Uruguay. La escala territorial, las especies forestales, los mercados, la legislación y las características de las empresas son diferentes.
Su principal valor como referencia internacional está en mostrar cómo uno de los grandes grupos del sector busca redefinir la relación entre sus activos forestales y su estrategia industrial.
Próximas decisiones
El 3 de noviembre de 2026, Bergslagets Skogar celebrará en Estocolmo su primera jornada de presentación a inversores. Allí se expondrán su estrategia, modelo de negocios y perspectivas financieras como compañía independiente.
La reunión extraordinaria de accionistas de Stora Enso está prevista para el 15 de diciembre. Si el proceso obtiene las aprobaciones necesarias, la separación se completaría a fines de marzo de 2027.
Hasta entonces, Bergslagets Skogar debe considerarse una sociedad cuya constitución independiente está planificada, no una empresa ya separada y cotizando en bolsa.
La operación será uno de los movimientos empresariales relevantes para observar durante los próximos meses, tanto por la extensión de los bosques involucrados como por sus consecuencias para la organización de la cadena forestal europea.
Fuentes principales
ICI Forestal – Elaboración propia a partir de fuentes verificadas.
Crédito de imagen: ICI Forestal. Ilustración editorial generada con inteligencia artificial; no representa una propiedad forestal específica de Stora Enso ni de Bergslagets Skogar.
